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martes, 24 de enero de 2012

El orden

El otro día, cuando os contaba esto (le estoy pillando el gustillo a esto de escribir posts spin-off) me quedé luego pensando que, si bien yo me enfado con el desorden de mi churri, también hay que admitir que soy para echarme de comer aparte.

Lo mío con el orden roza lo enfermizo. Si hay algún/a psicólogo/a por ahí, que me diga sinceramente si rozo la locura más de lo que aparento a simple vista. No es lo típico de “un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio” es que cada cosa tiene su orden con respecto al resto de cosas colindantes y debe estar en perfecta armonía con la alineación de los planetas o algo así. Mi armario parece una boutique. Ordeno la ropa por colores, partiendo desde los más oscuros (que van abajo en las estanterías y a la derecha en la barra de colgar) hasta los más claros (arriba y a la izquierda, respectivamente). Con respecto a la barra de colgar, el asunto no es sólo colocar por colores, sino por tipo de prenda; es decir, a la derecha del todo pantalones negros descendiendo cromáticamente hacia la izquierda, a continuación van los jerseys siguiendo el mismo criterio, les siguen los vestidos y por último las faldas). Me desquicia verlo de otra manera.

En el baño, soy igual de disfuncional (o más, juzgadlo vosotros). Todos los botecitos de los miles de millones de potingues tienen que estar colocados de los más altos a los más bajitos, otra vez de derecha a izquierda, pero ligeramente inclinados, de tal manera  que las etiquetas estén a unos cuarenta y cinco grados hacia la izquierda. También me desquicia verlos de otra manera.

No soy capaz de relajarme si veo algo que no está exactamente como yo quiero que esté. A veces estoy tranquilamente viendo la tele y veo cualquier chorrada en la estantería del salón ligeramente movida (más bien que “alguien” ha movido ligeramente, porque las cosas no se mueven solas). Intento ignorarlo y decirme a mí misma “Qué más da. No seas paranoica. Luego lo colocas” Pero que no estoy a gusto, oye. Hasta que no me levanto, lo arreglo y me vuelvo a sentar no me doy yo por satisfecha.

Pues eso. Que soy muy rara. No further comments. 

14 comentarios:

  1. Oye, cada una tiene sus manías, jajaj. Lo que me extraña es que con dos gatos puedas mantener el orden!
    Un besito

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    1. Por eso ando siempre atacada. Jajajaja. También es cierto que las cosas susceptibles de caerse y/o romperse las dejo fuera de su alcance. Besos.

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  2. Jajaja mi cuñada es también así. Tiene varios armarios de ropa, todos ordenados por colores y aquello está impoluto xD

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    1. Es que parece tontería pero no veas la de tiempo que se ahorra en encontrar lo que buscas (casi tanto como el que pierdes en ordenarlo, jajaja) Besos.

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  3. Si alguna vez te he invitado a merendar... lo anulo, que no quiero que te de un colapso al ver mi desorden.
    Soy muy maniática eso si, pero lo del orden... aunque claro, ahora tengo excusa ya que no vivo en el mejor se los sitios y apenas tengo muebles jejeje.
    Pero lo que me desquicia a mí es que MIS libros no estén ordenados como yo lo quiero, mejor me callo que esto se merece un post....
    Ainss no, ya me lo habéis pegado, si es que una escribe algo un día y se encuentra con un montón de comentarios... esto es adictivo!!!!! Besazos.

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    1. Me puedes invitar a merendar cuando quieras. Cada cual tiene su casa como le da la gana, faltaría más.
      Espero ansiosa que nos cuentes lo de tus libros. No, si al final te picarás, ya verás... Besos.

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  4. como diria el churr Frau fregona y el orden..en casa yo tambien tengo mis manias ...sobre todo con las migas..uff que me dan rabia..pero tu me ganas.

    un besote

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    1. Sí, yo es que estoy enferma. Jajaja. Besotes.

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  5. Si es que cada uno tiene lo suyo. Yo como desordenado compulsivo entiendo que se cabreen conmigo, pero vosotras también tenéis lo vuestro.

    Mi Sra por ejemplo siempre se queja, como tú el otro día, de lo desordenado que soy y de que luego me cabreo porque pasan accidentes. Tiene razón, pero es que ella, vaya adonde vaya, va dejando su pelotita de papel (un clínex hecho bola) en cualquier sitio: vas al ordenador, pelotita al lado del teclado. Vas al sofá, pelotita al lado del mando a distancia... Me pone negro.

    Paciencia unos con otros, pero a mí esa manía tuya del orden me tendría con los pelos de punta (y a ti mi desorden). Ja, ja.

    Saludos

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    1. Sí, es lo que tiene. Todo es aprender a convivir. Que mi churri lo vaya dejando todo tirado me pone nerviosa pero tampoco le echo la bronca todo el santo día. Es como es y por mucha bronca que le eche sé que no la hace a propósito, así que lo seguiría haciendo igual... Saluditos.

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  6. Hola! Soy psicóloga (eso explica algo d mi frikismo d leer los blogs desde el principio) así q te aclaro que tu costumbre de ordenar las cosas no es un trastorno, a no ser que interfiriera en tu vida o te provocara malestar. A mí me parece una costumbre bastante práctica. Besos!

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    1. ¿Eres psicóloga? Uyyyy, pues con este blog vas a tener mucho material de análisis. Jajaja. El malestar sólo se lo provoco al churri, con lo cansina que me pongo. Jajaja. Un besote y me dejas más tranquila...

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  7. ¿No tendrás un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)?

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