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jueves, 20 de noviembre de 2014

Supercalifornialísticoespialidoso XV: Disfrutando del show business

La bola
Y seguimos con las banalidades. Hoy toca recorrer Universal Studios. Me encanta esa habilidad que tienen los americanos para convertir cualquier cosa en un parque de atracciones porque, sí, aparte del tour que haces en un trenecito recorriendo los estudios con diferentes decorados que se han utilizado en múltiples películas y series televisivas, pues ya que están añaden montañas rusas (virtuales y reales), juegos de agua y demás atracciones de feria, pero en plan guay, para hacer las delicias de todo el mundo. En esta ocasión íbamos cuatro adultos y cuatro niños y hay que reconocer que salimos todos encantadísimos de la muerte.

La casa de Gabrielle Solís
El tour en sí mismo es de lo más entretenido porque te enseñan muchas curiosidades del mundo del cine. Nos encontramos cara a cara con Tiburón (es de cartón puro y duro; no sé por qué nos daba tanto miedo), vimos al de Psicosis guardando un cadáver en el maletero, nos encontramos en mitad de la falla de San Andrés con volcado de camión e incendio incluidos, nos vimos en medio de una inundación en un pueblecito mexicano y hasta paseamos por la calle de Mujeres Desesperadas. Lo malo fue que el guía tenía dos frases fetiche que incluía con calzador en cuanto tenía oportunidad. Una era “todo es magia aquí en Hollywood” y la otra era “el incomparable… (nombre de cualquier famoso)” pero hasta eso tuvo su gracia.

El pasaje del terror
En cuanto a las atracciones, fuimos al pasaje del terror, donde el churri se dedicó a azuzar al hombre lobo para que me persiguiera. Está muy logrado porque los actores están caracterizados con su buen maquillaje de efectos especiales y también se puede ver a Chucky, el muñeco diabólico y otros personajes emblemáticos de las pelis de terror. Es bastante largo y vale la pena. El tiempo de espera que marcaba fuera era de 45 minutos. Mi prima le preguntó a una si era cierto que había que hacer cola de 45 minutos y ésta le dijo que sí, pero que era rápido. Tuvimos risas para todo el día con lo de los 45 minutos “rápidos”.

Las que más nos gustaron fueron la de los Minions y la de los Simpsons. Ambas son montañas rusas virtuales y están muy logradas. La de los Simpsons es la fiesta. Hay un momento en que te llevas un escupitajo de Maggie y todo.

Springfield
También subimos a la de Jurassic Park, que no me gustó mucho porque es la típica donde al final sales ensopado (no me hace mucha gracia mojarme porque sí), a la de los Transformers, donde mezclan un poco el movimiento del carricoche con imágenes en 3D pero no me pareció que estuviera demasiado logrado, al menos comparado con la de los Minions y la de los Simpsons y, por último, a La Venganza de la Momia, que es una montaña rusa de las de verdad pero techada. Reconozco que yo iba con un poco de miedo porque las montañas rusas “reales” me asustan un poco. Mi prima no hacía más que decirme “si quieres salir de la cola, me lo dices y yo salgo contigo”. Al final me hizo reír porque le dije que me daba la sensación de que la que quería darse a la fuga era ella. Fui valiente y subí. Y no me arrepiento. No se basa tanto en las caídas sino en la aceleración hacia adelante y atrás y, como elemento innovador, juegan con la temperatura (hay un momento en que te congelas ahí dentro) y hasta con el sentido del tacto. De repente aquello se para y, mientras ves unos escarabajos en una pantalla, te empieza a correr algo por los pies. Da un poco de grimilla pero es divertido.

Qué cosa más luminosa
Y ya nos fuimos, dispuestos a cenar el rico asado criollo que preparó R., el marido de mi prima V. Él es americano de pura cepa pero aprendió a asar con su suegro, mi tío M. y hay que reconocerle que se le da muy bien la cosa. Estaba de rechupete.


Hoy me he enrollado un poco más de lo habitual, sorry, pero tampoco le veía mucho sentido a dividirlo en dos entradas. A disfrutar del resto de fotitos!!!





Yo, para que se vea que estuve

Las puertecitas de los personajes de Shrek. ¿No son una monada?

Un trocito de New York en mitad de California.

Los coches de Regreso al Futuro.

Un tanque donde graban las escenas submarinas.

El decorado de Tiburón

Ayudadme los que tenéis hijos ¿De qué era esto?

Un avión que compraron para destrozarlo y simular una catástrofe.

El amigo Apu.

Los estudios de la Warner, en la lejanía.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Anuncios Pesadillescos CXVII: Las finanzas son algo serio

Los anuncios de microcréditos me causan bastante pavor, así en general. No hay más que ver uno de dibujos animados donde un cajero automático se parte de risa porque el pobre usuario tiene la cuenta más pelada que árbol en otoño (qué poético me ha quedado esto) y enseguida aparece un robot oportunista que le ofrece dinero rápido. Parece un trato con la mafia, eso.

Y aun a pesar de ello, luego de haber visto el que hoy paso a relatar le daría al robotito un par de achuchones y al cajero burlón un beso de tornillo. Sobre todo porque este anuncio no es de dibujos animados, lo que hace aumentar mi vergüenza ajena.

Vemos gente en un par de situaciones donde se presupone que va a haber un gasto extra (viene un bebé, me quiero ir de vacaciones… cosillas así). Pues bien, en una especie de torre de control tenemos a un superhéroe que parece tener la ciudad controlada en busca de las apreturas económicas de la peña. Hacía tiempo que no tenía que sufrir a ningún superhéroe en un anuncio de la tele. Se ve que la moda ha vuelto tras comprobar el éxito alcanzado por el superhéroe del antigripal y el del aliento gélido. Podéis volver a disfrutar de sus aventuras aquí y aquí.

Este superhéroe, he de decir, supera todas mis expectativas en lo que a superhéroes cutres se refiere. No contentos con vestir al paisano con un traje de látex, han intentado darle un toque más ejecutivo colocándole una corbata colgando a modo de triste apéndice. Claro, no olvidemos que estamos hablando de servicios financieros y ése es un tema que requiere una cierta seriedad. ¿Qué clase de confianza podría inspirarnos un superhéroe encargado de nuestra economía si no lleva una corbatita de auténtico broker de Wall Street? Con la corbatita inspira mucha más confianza, dónde va a parar. El hecho de que lleve los calzoncillos por encima de unas mallas de colorines es secundario. Lleva corbata, uy, uy, uy, qué responsable, qué lejos ha llegado en la vida y yo aquí de pringada usando la ropa interior como su propio nombre indica que debería usarse. ¿Veis? No soy nada transgresora y por eso no salgo en la tele ni me encomiendan misiones importantes.

Ya puestos, yo le habría dado también un maletín pero se ve que eso le restaba aerodinámica a la hora de salir corriendo a entregar dinero en mano a gente en apuros y por eso decidieron que todo el trámite se haría sin ningún papeleo. Para ello contrataron a una chica con gafitas y traje de chaqueta negro (muy seria, ella; muy formalita, ella) que mueve con agilidad los deditos sobre una pantalla transparente suspendida en el aire. Matrix ha hecho mucho daño, amigos míos.

Ahora sí que sí. Con el superhéroe encorbatado y la secretaria eficiente de Matrix no me lo pensaré dos veces si algún día tengo que pedir dinero.

Podéis interpretar esta última frase como consideréis más conveniente. 

martes, 18 de noviembre de 2014

Centésimo Premio: El premio Cabras Locas

Eva, de Opiniones Incorrectas, que es así de maja, me ha nominado al Premio Cabras Locas. No sé por qué, la verdad, si yo me caracterizo por ser seria y formalita. ¿Qué mejor forma de celebrar mi premio número cien que perdiendo la poca dignidad que me iba quedando?

Como parece que no basta con obligarnos a hacer el ridículo públicamente, el premio tiene reglas y son las siguientes:

1.- Dibuja y adorna en un folio el nombre de tu blog.

2.- Saca el móvil y mientras grabas dicho folio:

a/ Pon de fondo tu canción favorita

b/ Canta la canción de Don Melitón (para los paganos: "Don Melitón tenía tres gatos, que los hacía bailar en un plato y por las noches les daba turrón, que vivan los gatos de Don Melitón"). Yo he tenido que buscarla en Tú Tubo así que, que no os avergüence admitir que no tenéis ni repajolera idea.

c/Nomina entre cinco y diez blogs

3.- Sube el video a tu blog.

4.- Ahora sube la foto de una cabra que te guste.

Pues hala, a reíros un rato de mí y enhorabuena a los premiados.

El vídeo. No sé ni lo que dije. Está grabado en una sola toma y no tenía guión ni nada:

video



La cabra, la cabra, la ... de la cabra, la madre que la parió:


Espero que todavía siga alguien por aquí... Que escribir para mí misma es una cosa muy triste. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Crónicas Felinas CXII: Qué fantástica, fantástica esta fiesta…

Marrameowww!!!

Hace un par de semanas la bruja, como buena bruja que es, montó un aquelarre con sus amigotes en casa. Como bien sabéis, yo soy muy poco amigo de las reuniones sociales. Tanta gentuza gritando al mismo tiempo me pone muy nerviosito, por lo que corro a esconderme debajo de la colcha hasta que todos se hayan ido con viento fresco.

La bruja y el consorte estaban expectantes por saber si Munchkin se parecería más a mí o si sería más bien como Luhay, que le gustaba más un sarao que a un tonto un lápiz rojo. Y resultó que se parece más a Luhay, sí. Anduvo zascandileando por ahí hasta que terminó la reunión, que duró nada menos que seis horas. Hasta se durmió encima del sofá, al lado del único alérgico de todo el grupo (está empezando a despertar toda mi admiración, el enano éste). Como andaba por ahí, aprovechaba a poner carita de “mira qué cachorrito tan guapo y adorable soy” para que le dieran de comer. Pilló atún, palitos de cangrejo y, para cuando empezó el reparto de salchichas, me atreví a asomarme un poco al salón para pillar algo yo también, no vaya a ser yo el único pringadillo. La estadía en el salón me duró poco porque justo en ese momento el alérgico estornudó y me metí tal susto que me faltaron patas para correr de vuelta a la seguridad del dormitorio pero, a pesar de ello, tanto la bruja como el consorte me felicitaron por mi valentía y por haber logrado abrirme un poco al mundo exterior. Hasta dejé que S. me cogiera la cara para hacerme un par de carantoñas. Pensé que me iba a dar algo de comer después pero no. A la próxima, no se lo consiento.

Hay que decir en favor de los amigotes de la bruja, que C. y J., el alérgico, nos trajeron de regalo un túnel de esos para acecharnos mutuamente. Ya teníamos uno pero éste nos mola más porque lleva cosidas unas pelotitas con cascabeles que nos gusta mucho menear a las dos de la mañana, haciendo apuestas a ver qué sucederá antes: a) Que la bruja y/o el consorte nos confisquen el juguete hasta que se levanten de la cama; b) Que el vecino de abajo suba hecho un basilisco con un gorro de dormir y una palmatoria. De momento sólo hemos vivido la opción (a) pero seguiremos intentando conseguir la segunda opción porque la borla del gorrito tiene que ser de lo más divertida para colgarse de ella. Ya os contaré si en algún momento vemos cumplido nuestro propósito.

Por su parte, S. y J., el no alérgico, trajeron queso y chocolate. Vergüenza debería darles a la bruja y el consorte no habernos dado ni un poquito. A partir de ahora, sólo admitiré visitas que traigan regalos exclusivos para felinos. Ya que tenemos que sufrirlos, por lo menos llevarnos algo de provecho que echarnos al gaznate o, en su caso, a las zarpas.

Prrrrrr.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Supercalifornialísticoespialidoso XIV: Frivolizando

Vista de Los Ángeles desde las alturas
Seguro que os estabais preguntando qué pasaba con la parte más trivial de cualquier viaje a California que se precie. ¿Acaso os pensabais que iba a volver a las Españas sin haber paseado por Hollywood? Pues no. Mi prima V. se encargó de enseñarnos la parte más superficial de esos lares, que no por superficial deja de ser interesante de ver.

Antes de ir a Hollywood, dimos una vueltecita por Pasadena, que es famoso porque allí se realiza el Desfile de las Rosas, que son un montón de carrozas cubiertas de floripondios hasta los topes. Según nos hizo ver mi prima, en mitad de la calle por donde pasan las carrozas, hay pintada una línea roja porque el que va conduciendo el carruaje no ve nada y sólo atina a ver la línea roja esa que le va indicando el camino para no piñarse. Juraría que tenía alguna foto del rayajo pero se ve que no…

Yo en el Griffith Park. No se nota pero al fondo
se ve el "Hollywood Sign"
De ahí partimos a Griffith Park, que es un parque enorme que, por razones de tiempo, no recorrimos y que cuenta en su haber con un observatorio astronómico que dicen que es una pasada. Digo “dicen” porque fuimos un lunes y resulta que los lunes está cerrado así que sólo pudimos deleitarnos con las vistas que hay fuera del edificio. Sólo por eso ya vale la pena. Se ve todo Los Ángeles y, a lo lejos, el archiconocido cartel de Hollywood, a donde enseguida dirigimos nuestros pasos.

Llamadme sosa pero la verdad es que, para mí, Hollywood no es tan maravilloso. Que sí, que vale, que tiene su gracia eso de pasear mirando al suelo a ver las estrellas de qué famosos encuentras y ni qué decir tiene que en el Teatro Chino te puedes pasar ahí las horas muertas buscando huellas. Yo estaba como loca por ver las de Robert De Niro y me costó un poco hasta que al final las encontré en un rinconcito, flanqueadas, nada menos, que por las de Al Pacino y Johnny Depp. Toma tres por uno.

Justo a mi derecha, Robert De Niro. Delante tengo a Al Pacino
y encima de éste está Johnny Depp.
He de decir que justo ese día aquello estaba hasta los topes porque era la premiere de Guardianes de la Galaxia y había allí una auténtica multitud esperando para ver pasar a los actores por la alfombra roja. Llamadme sosa una vez más pero nunca entenderé eso de esperar horas a pleno rayo de sol para ver pasar a alguien fugazmente.

Fuimos a comer a una pizzería donde el camarero nos habló en español y nos trajo cantidades ingentes de alimento. Como dejar comida en el plato está muy feo, igualmente dimos buena cuenta de ello. Lo malo fue que comimos tardísimo y, como allí cenan a la hora de merendar, nos costó un poco de trabajo comer el riquísimo salmón que había preparado R., el marido de mi prima V., mientras nosotros andábamos de pingo pero que igualmente degustamos en compañía, además, de mi primo G., su señora esposa y los hijos tanto de una pareja como de la otra.

Os dejo, como siempre, con fotitos y os aviso que voy a disfrutar de una semanita de merecido descanso. Volveré el lunes 17 con las pilas cargaditas. No me olvidéis. Yo nunca lo haría. 

La Iglesia de la Cienciología. Son los dueños de Hollywood.

Estrellitas variadas.

Gente esperando con la solana a ver el famoseo.

Yo con la estrella de mi querida Judy Garland.

Éste es el punto de donde partió el primer desfile del Orgullo Gay de Los Ángeles.

Con Vivien Leigh.

Una vista general.

Alfombraca roja porque sabían que iba yo.

Michael Jackson. ¿Cuántas manos tenía este hombre?

El museo gratuito "Psiquiatría, industria de muerte" ¿A qué os suena?
Me quedé con unas ganas locas de entrar pero el salmón esperaba ansioso.