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lunes, 12 de febrero de 2018

Crónicas Felinas CCXLII: Un pasito más a la dominación mundial

Marrameowww!!!

Ya sabéis de sobra que los gatos somos muy maniáticos. O tal vez no seamos realmente maniáticos y sea simplemente que disfrutamos inventándonos manías para sacar de quicio a nuestros humanos. Festejan entre risas algo que catalogan como “divertidas manías” pero realmente son planes maquiavélicamente elaborados.

El caso es que hemos encontrado una nueva gracia para poner en práctica a la hora de la comida y quiero compartirla con los compañeros felinos que me leen, porque ya se sabe que yo, de a poco, me estoy convirtiendo en una especie de coach para el fastidio humano.

Ya os he contado varias veces que nos encanta levantar tempranito a los humanos el fin de semana para que nos sirvan la comida. Empezamos arañando o dando cabezazos (Munchkin araña y yo doy cabezazos porque es sabido que el éxito de una empresa radica en el reparto de tareas y en aprender a delegar responsabilidades). Cuando nos echan del dormitorio yo saco a relucir mi maullido barítono hasta que finalmente se cansan y alguno de ellos (o ambos, como sucedió el sábado pasado en lo que podríamos calificar como un éxito rotundo de la misión) sale ojeroso a servirnos el alimento.

A partir de aquí, el truco consiste en abalanzarnos sobre el plato como si no hubiera un mañana. Munchkin en la cocina y yo en el salón con la puerta convenientemente cerrada para que no nos robemos comida (aunque yo aprovecho mientras Munchkin, que siempre es el primero en ser servido, come, para ir robándole granitos de pienso con la pata mientras me sirven a mí, dilatando el proceso ya que deben parar a regañarme). Pues bien, cualquiera diría que nos vamos a comer el plato de una sentada pero nada más lejos de la realidad. La gracia está en comer un poco y pasar del tema para que el humano de turno nos retire los platos.

Una vez que ambos platos están a buen recaudo, comenzaremos a maullar mirando hacia el sitio donde han sido depositados, a fin de que el humano los saque nuevamente pero esta vez, Munchkin pedirá la comida en el salón y yo en el pasillo porque nos gusta tener diferentes escenarios a la hora de comer.

Esto, como hábilmente habéis podido discernir, no sirve absolutamente para nada. Es decir, la comida no cambia de forma ni de sabor ni de nada pero tiene la ventaja de que es un elemento más para contribuir a la ya de por sí frágil estabilidad de la mente humana.

Y  así, queridos felinos, iremos haciéndonos poco a poco con el control mundial porque, ante todo, debemos tener siempre presente que esta es nuestra meta. Nunca perdamos de vista nuestro objetivo.

Si se os ocurren más métodos para hacer trastabillar la cordura humana y lograr que caigan rendidos a nuestros pies y nos adoren como los seres sagrados que fuimos en tiempo de los faraones (esos sí que sabían) podéis proponérmelos, que ya sabéis que yo siempre estoy abierto a sugerencias.

Prrrrrr.

30 comentarios:

  1. Hola! Como jugáis con los pobres y más en fin de semana con lo que duele eso, jajaja. Mi perra esas cosas con la comida es imposible que lo haga porque ve su pienso y lo devora pero oye le encanta salir a beber a la terracita de la cocina y en vez de beber sentarse a mirar a quien le hayamos abierto, yo creo que esperando a que nos congelemos, jejeje.
    Besos!

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    1. Mmmmm. Tengo que ver si los convenzo para que nos saquen algo a la terraza...

      Prrrrrrrr.

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  2. No seré yo el que te dé ideas. Uno es humano a mucha honra y solidario con sus congéneres.

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    1. Tú mismo... Para lo que te va a servir una vez que dominemos el mundo...

      Toma bufido.

      Pfffffffff.

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  3. para despertar a los humanos tenéis perfecta coordinación. eso sí que es trabajo en equipo, no lo que cuentan en las charlas de estrategia empresarial.
    pues sí, vuestro plan puede acabar haciendo perder el juicio a vuestra humana. notáis ya algún progreso en ese sentido? ;)

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    1. Es que siempre ha estado muy mal de la azotea, así que es complicado determinar si su progresión en la locura es cosa nuestra o si es la naturaleza combinada con el paso del tiempo. Nosotros intentamos dar un empujoncito siempre que podemos.

      Prrrrrrrr.

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  4. Que no se enteren de la existencia de tapones para el oído, que si no, la táctica os va a empezar a fallar...
    Besotes!!!

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    1. A la bruja no le gustan porque dice que durmiendo se le salen y tiene miedo de que nos atragantemos jugando con ellos. Si es que las cosas no nos pueden salir mejor.

      Prrrrrrrr.

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    1. Ellos sí que son unos abusones, que tenemos que aguantar que nos toqueteen.

      Prrrrrrrr.

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  6. Jajajaja, yo tengo demasiados gatos y he optado por dejarles el comedero siempre lleno y al alcance, lo que les raciono son los premios, una de ellas, la adicta a la nata montada, la toma en el desayuno, otro toma leche de gatitos al medio día y los otros unas chuches gatunas antes de dormir, total, que nos pasamos la vida preparando tonterías. Ayyyyy los faraones sí que sabían.
    Besos.

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    1. La bruja antes hacía eso con Luhay y conmigo pero con el imberbe es imposible. Si deja el cuenco lleno, yo me quedo sin comer. Eso, sin contar con que él tiene que comer pienso de gatos gordos.

      Prrrrrrrr.

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  7. Yo te elegiría a ti antes que a muchos dirigentes humanos.
    Eres maléfico pero por lo menos tienes gracia y encanto.
    Prrrrrrrrrrrrrr

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    1. ¿Verdad que sí? Si en el fondo saldríais ganando. Tendrías que soportar nimiedades como la esclavitud y eso pero somos muy monos.

      Prrrrrrrr.

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  8. Yo es que soy de los que pienso que con la comida no se juega. Voy a despertar a la humana temprano, eso sí. Y he elaborado una técnica que consiste en llamar antes de que suene el despertador, pero no lo bastante antes como para que pueda volver a dormir, por lo que le hago perder horas de sueño. Es gracioso verla deambular por ahí como un zombi. Pero luego me lo como todo. Y la pequeña también. Y a veces nos cambiamos de plato para desesperación humana, comiendo cada uno lo del otro.
    Un cabezazo, prrrrr
    RON :3

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    1. Lo de intercambiarnos los platos también lo hacemos nosotros cuando se despistan. En lo de despertar a la bruja diez minutos antes de que suene el despertador el experto es Munchkin.

      Prrrrrrrr.

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  9. Maquiavelo a tu lado un puto principiante de nada. Caray al final sí acabarás dominando el mundo, al menos tú. A tus humanos ya los tienes dominaditos, tiempo al tiempo

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    1. Hacemos lo que podemos. Maquiavelo no estaba mal, para ser humano.

      Prrrrrrrr.

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  10. Hay algo que he visto hacer a un gato y un perro, pero creo que ustedes tendrían problemas para intentarlo. Y es ponerse mañosos para comer, empezar a comer y luego empezar a gemir, quejarse de diversas maneras. Incluso creo que el gato maulla algún gua. Y luego de que quien le da la comida se acerca, luego de varios llamados, comen. Y comen más cuando creen que nadie los ve.

    Pero no creo que ustedes puedan hacerlo, lo de resistir el apetito.

    Por acá, hay en algunos supermercados unas bolsitas de comida para gato, que tienen pescado, pollo. Casi mejor que la comida que comen los humanos.

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    1. Yo sí que hay veces que como menos para preocuparlos. Si los acostumbro a comer siempre bien, no están tan pendientes de mí.

      Las bolsitas esas nos las dan cuando toca veterinario, en plan premio, o los días de fiesta. El resto de los días no porque dice el veterinario que son pura porquería.

      Prrrrrrrr.

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    1. Pues vamos abandonando la sutileza a pasos agigantados. Sobre todo el imberbe.

      Prrrrrrrr.

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  12. Ay por favor. Conmigo eso no cuela... . Si me hacéis quitar el plato, no se devuelve hasta que yo lo diga xD.

    Un besote,

    Noa

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    1. ¿Y si te maúllan desesperadamente hasta que se lo vuelvas a poner? No cuentas con el factor cansinez.

      Prrrrrrrr.

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    2. Me pongo a jugar con vosotros con una cuerda o os hago perseguir un punto láser. Para que se os olvide jajaja. :P

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    3. A ver si te crees que estos no intentan despistarnos...

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  13. Pues si que tienen inventiva ustedes! :-)

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    1. Tenemos mucho tiempo libre.

      Prrrrrrrr.

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  14. PEro bueno, Forlán!!! Sois unos gatos la mar de consentidos! Como un día les volváis locos de verdad, a saber qué será de vosotros. Dosifica!
    Bess

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    1. No estamos consentidos. Tenemos incluso menos de lo que merecemos.

      Prrrrrrrr.

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