Mi querida Madre Desesperada,
quien nos relata casi diariamente en su blog las ocurrencias de sus dos
fierecillas, me sugirió que intentase imaginar en esta vuestra sección cómo
sería nuestra vida sin café.
Cuando yo era soltera y alocada, desayunaba leche con
chocolate, como si tuviera el Síndrome de Peter Pan y pensase que si me seguía
comportando como una colegiala no envejecería nunca. Fue la llegada del churri
a mi vida lo que logró que me aficionase a la ingesta de esta infusión de color
marrón oscuro. Él siempre desayunaba café con leche y, como se pega todo menos
la hermosura, yo también me fui enganchando sin apenas percibirlo y tengo que
reconocer que, a día de hoy, en cuanto abro un ojo por la mañana ya estoy
pensando en ir a prepararme mi brebaje para tomarlo mientras le doy a la tecla
en el blog, so pena de que la cabeza se me caiga irremediablemente sobre el
teclado en caso de no tomarlo. No sé qué le echarán (¿cafeína, quizás? Ya estoy
con mis teorías locas…) pero ha resultado altamente adictivo a mi persona y ya
no sé empezar el día sin mi dosis diaria (y otra por la tarde cuando voy al
trabajo, que si no se me hace muy duro, entendedme). Y con esos dos chutes
diarios yo ya voy por la vida con esta gracia y este salero que me
caracterizan. Si no fuera por este bendito mejunje, sería un ser de neuronas
atrofiadas incapaz de hilar dos frases seguidas y, por descontado, de escribir
un post. Esto lo consigo gracias al café. Vale, a lo mejor me sobreestimula y
por eso parece que tengo incontinencia dactilar y no paro de escribir sandeces
pero el caso es que funcionar, funciona.
Hace un tiempo, el churri tuvo un par de subidas de tensión
arterial por el stress que le ocasionan en el trabajo, pobrecico mío, que me lo
van a matar a disgustos. Nadie le dijo que realmente tuviera problemas de
tensión alta ni le prohibieron ningún alimento ni bebida pero, como él es un
poco miedosete para estas cosas, prefirió desengancharse del café y tomarlo
únicamente descafeinado, al menos para quitarse el gusanillo. Pues bien. De un
tiempo a esta parte, se andaba quejando por las mañanas de que se sentía como
con mal cuerpo y un poco mareado. Hizo la prueba de tomarse un café en
condiciones, con sus sustancias excitantes y todo, y mano de santo. Se le quedó
un cuerpo rumboso que daba gloria verlo.
Así que no sé cómo será en el resto de seres humanos de este
planeta pero, al menos en mi casa, la vida sin café sería un absoluto caos.
Entre el churri mareado y una servidora empanada, no ganaríamos para sustos. Me
juego lo que sea a que el promedio anual de accidentes domésticos a escala
nacional aumentaría considerablemente única y exclusivamente por nuestra
privación de esta ambrosía, de este néctar de los dioses caído del cielo.
Pues yo pudiera vivir sin café, sólo lo tomo fuerte cuando me siento con la tensión arterial baja. Aquí lo toman fuerte y con poca azúcar y así no me gusta, como me encantan las cosas dulces prefiero tomarlo con leche.
ResponderEliminarUn besote
Yo lo tomo con mucha azúcar. Todo el mundo se ríe de mí diciendo que me vale más la pena preparar el café dentro del azucarero. Jajaja. Besotes!!!
EliminarYo tengo una adicción al café en toda regla, si no me tomo mis dos dosis diarias me duele la cabeza. Por las mañanas me da el yuyu si no hay café...no exagero, soy una yonki de la cafeína. El te? hierbas remojás!
ResponderEliminarYo a tanto no llego, la verdad. Y el té sí que me gusta pero como para un sábado o un domingo por la tarde. Besotes!!!
EliminarNena pues a mí el café me da taquicardia. A mí me pasa con el chocolate. Mira, no hay manera. Yo sigo como siempre, con mi leche con cacao y cereales para empezar el día. Y de vez en cuando una galleta o dos.
ResponderEliminarPero sí que entiendo a los adictos al café. Ese chute de energía, si uno se acostumbra a él, que no falte.
Al final todos somos de rutinas. Hasta el gato!
Besos!
Pues yo coincido con Zum en que lo del café es más bien un efecto placebo. Pero oye, bendito placebo. Jajaja. Besotes!!!
EliminarYo también sin café no funciono. Me tomo una taza por la mañana y es todo, con eso tengo para quitarme la tentación.
ResponderEliminarSaludos
Es que a mí el de la tarde me tienta mucho también. Jajaja. Besotes!!!
EliminarOye, no es coña, dicen que el mono del café es bien feo de pasar. No lo sé porque no lo he tomado nunca. Bueno, de adolescente a veces tomaba por aquello de sentirme mayor y tal, pero como que gustarme no mucho. Y además no me dio tiempo a engancharme porque mi tripa pronto empezó a hacer de las suyas y fue de lo primero que me prohibieron. Así que hace como más de media vida que ni lo cato. Por eso quizás no lo echo de menos, jejeje.
ResponderEliminarLo malo es que me encanta el olor del café, siempre que viene gente a casa trato de convencerlos de que tomen uno sólo para esnifarme un poco el olorcillo que sale de la cocina... ains.
Un beso!!
Es que el olor a café recién hecho es una de las mayores delicias del universo. Jajaja. Besotes!!!
EliminarSIGUES SIENRO SOLTERA Y LO SERÁS TORA TU VIDA
ResponderEliminarY NO ME AMIGO CONTIGO
PORQUE NUNCA ME HAS REGALARO NARA Y SIEMPE ME PONES A PARIR
CABONA
No es lo mismo ser soltera que solterona, querido peludo. Y te regalaré algo cuando dejes de trollear y te portes como un gato decente. No olvidemos que esta guerra la empezaste tú.
EliminarSi los humanos no funcionamos del todo bien, ya por naturaleza, ahora sin cafe? pues no, creo que la desparicion de ese bendito brebaje marcaria el inicio del apocalipsis.
ResponderEliminarBesotes!!
Jajajaja. Habría que escribir una tesis sobre eso. Besotes!!!
EliminarA mí el café me suele poner frenética y luego me impide dormir. En Santo Domingo, días antes de la presentación del libro, me faltaba liarme a puños con los mosquitos de todo el café que bebí sumado al estrés xD
ResponderEliminarJajajaja. Te imagino ahí en plena batalla campal con los mosquitos y me da la risa floja... Besotes!!!
EliminarYo me temo que desayunaré colacao hasta que me muera :)
ResponderEliminarEl café me gusta, cortado, pero a media mañana.
Pues haces bien. Fue el churri el que me inició en esta oscura senda... Besotes!!!
EliminarYo tampoco sería persona sin el café... ji! Y sin chocolate!!!
ResponderEliminarMuas!
Ayyyy, el chocolate... Otro invento del demonio. Jajaja. Besotes!!!
EliminarSinceramente, estoy de acuerdo. Desde que me acostumbré al café, siento que no puedo con mi alma si no lo tomo. Y antes con mi leche con chocolate iba yo divinamente, oye. Jajaja. Besotes!!!
ResponderEliminarAmén! Yo también soy una cafeinómana absoluta, sin café no puedo vivir, solo lo tomo por las mañanas pero en plan quince litros y además a pelo, ni azúcar ni leche ni na, me encanta!!! como bien dices, descubrimientos supremo, ambrosía de los dioses...mmmmm!!!
ResponderEliminarUn besote
Pues sí. Aunque para mí, con muuuuucha azúcar. Besotes!!!
EliminarIncreíble. Tienes un don para sacar un post altamente interesante de cualquier idea por peregrina que sea. ¡Felicidades! He de añadir que me solidarizo contigo y con el churri. Sin café, los accidentes domésticos en mi casa se incrementarían peligrosamente, mis hijos irían en pijama al cole y mis gatos tendrían que organizar un asalto a la nevera ¡el caos total! :D
ResponderEliminarNo sé si es para felicitar o para plantearse mi estado mental pero gracias!!! Jajaja. Pues lo mismo a tus niños les mola eso de ir en pijama al cole. Mira a ver...
EliminarUn besote!!!
Pues yo debo haberme quedado en esa soltera alocada con sindrome de Peter Pan... que para mí la vida sin chocolate no sería la misma.
ResponderEliminarA día de hoy no le he encontrado la magia al café y eso que me gusta el olor y el sabor, pero sus consecuencias en mí no me convencen. Me ponen sobreestimulada y a veces me duele la cabeza y el estómago......
No, lo mío es el Nesquick, nisiquiera el colacao...que delicailla soy!!! jajajaj.
Besos.
Yo era de Nesquick también. El Colacao no mola tanto. Jajaja. Besotes!!!
EliminarMadre mía... Yo tomo dos. Cuatro ya me parece una pasada... Jajaja. Besotes!!!
ResponderEliminarDe un tiempo a esta parte yo también me ha pasado al descafeinado y mi sorpresa es que me hace el mismo efecto que el otro. Mi duda es si en el bar al que voy todos los días, como ya me conocen y me lo ponen sin preguntar, se les ha olvidado que he prescindido de la cafeína. Llevo varios meses queriéndolo preguntar, pero no me atrevo.
ResponderEliminarBesos.
Jajaja. Quítate la duda, hombre... Aunque coincido con Zum en que, en realidad, sufrimos un efecto placebo importante. Un besote!!!
EliminarNo tengo muy claro como funciona pero me da la sensación de que hace la consulta en un determinado rango de tiempo. No en toda la historia del blog. Un besote!!!
ResponderEliminarjajja cola cao forever... Ni los estudios han conseguido engancharme al café (es cierto que hace años que no lo pruebo... igual con esfuerzo conseguiría hacerle un hueco).
ResponderEliminarReconozco que de pequeña me rayaba mucho porque pensaba que qué pediría en las cafeterías cuando fuera mayor... o qué me ofrecerían en las casas... Y mis padres siempre me decían " ya te gustará..." Pero no. Así que pido: cola cao.
¿Y si quiero despejarme? Pues pepsi/coca cola
Jajaja. Claro que sí. No hay que tener vergüenza. ¿El té tampoco te gusta?
EliminarBesotes!!!
Yo necesito mi cortado por la mañana cuándo me levanto, que si no a esas horas de Dios, saca al perro, despierta a la niña... sin el cortado no soy persona :)
ResponderEliminarBesos!!
¿Cortado? Yo café con leche cargadito en taza de desayuno. El cortado, para después de comer. Jajaja. Besotes!!!
EliminarPues yo sigo con mi síndrome de Peter Pan, disolviendo media pastilla de chocolate negro en un vaso de leche (porque el colacao no es precisamente bueno). El café no me chifla, alguna vez lo he tomado para espabilar y cuando lo he hecho paso dos días sin dormir, y entre que no me gusta mucho y para la tripa no es lo mejor que hay, pues vivo perfectamente sin él. Pero sé hacerlo, que en mi casa lo devoran (vale, teniendo cafetera no tiene mucha ciencia pero menos es nada jijiji). Biquiños!
ResponderEliminarA eso en mi tierra le llaman un "submarino" y, la verdad, es que está riquíiiiiisimo. Jajaja.
EliminarVeo que tú y yo en la cocina nos podemos dar la mano. Jajajaja. Besotes!!!
eso del submarino tengo que probarlo yo!!!!
EliminarEstá bueno, bueno. Un besote!!!
EliminarPues yo me quedé con mi peter pan, y desayuno un cola cao cada mañana. Si alguna rara vez me apetece café, será descafeinado, porque hasta taquicardias me dan!
ResponderEliminarY todavía no hemos sufrido ningún accidente doméstico jaja
Muaks
Ya me contaste de tus complicaciones con el café, sí... Hay que ver las cosas que pasan. Un besote!!!
EliminarA mi ni fu ni fa, me gusta el café pero no lo necesito como arma despertadora, ahora voy con tes a la mana, o puedo hacerme un capuchino, no soy nada de rutinas...
ResponderEliminarun besazo
Ayyyy, capuchinooooo. Qué ricooooo. Besotes!!!
Eliminarjajaja y yo que te voy a decir del café... aishhhh
ResponderEliminar(tampoco hago ascos al cola cao, conste) para qué privarnos de los vicios ehh?
Besos
Claro que sí. Total, son acumulativos. Jajajajaja. Besotes!!!
EliminarLa vida sin café es una ensalada sin sal.
ResponderEliminarJajajaja. Me ha encantado esa reflexión. Gracias por la visita!! Un besote.
Eliminarufffff yo estoy continuamente con lo del #cafepordios creo que mejor muero antes que quitarme el café... que ya me quité del tabaco pero esto nooooooooooooooo!!!!
ResponderEliminarel descafeinado es el autoengaño, como el cigarro electrónico y el tabaco light mentolado XD
besos!
Me acordé muchísimo del #cafepordios mientras escribía la entrada. Y totalmente de acuerdo en que el descafeinado ni es café ni es ná. Besotes!!!
EliminarA mi particularmente el café ,café ,no tiene chiste tomar descafeinado porque si es café claro que contiene cafeína. Gatisaludos capuchinos de Fidel y Merlina.
ResponderEliminarEso, eso. Ahí le has dado. Besotes!!!
EliminarEn casa siempre hemos sido bastante de café, así que la culpa es de mi madre xDDD
ResponderEliminarNa, cuando realmente me aficioné al café casi como necesidad es cuando empecé a trabajar de noches. Porque será todo lo poco sano que quieran pero yo hay noches que lo necesito como el comer o caigo dormido, así de claro.
Y lo prefiero antes de la coca-cola, que aún es menos sana :P
Besines!
Es que cuando uno está que se cae de sueño, nada como un cafecito. Aunque coincido con Zum en que tiene mucho de efecto placebo. Un besote!!!
EliminarUf!!! A mi que no me gusta el café.... de hecho no aguanto ni el olor... y limpiar la cafetera... es lo peor que me puede tocar... Yo soy adicta a la cocacola original, la lata roja!!!! Ahora estoy intentando quitarme ese vicio, porque tengo que adelgazar por mis rodillas y tiene mucho azucar!!!!
ResponderEliminar¿Ni el olor? Eso sí que es curioso. No conocía a nadie a quien no le gustase el olor del café. Eres rara. Jajaja.
EliminarY el líquido marrón carbonatado, si no es el original no vale nada. Besotes!!!!
¡Adoro el café! Soy de tierra cafetalera, así que mi vida sin café, sencillamente no sería.
ResponderEliminar100% Arábiga porque no me gusta el café ácido.
El café me gusta solo y sin azucar. El expresso...bueno, pero el de puchero es el verdadero café.
Besazo
Tú es que eres una auténtica catadora de cafés. Yo no me entero mucho de eso de si es ácido o no, la verdad. Tanto mate me dejó el paladar insensibilizado. Jajaja.
EliminarEl de puchero me lo hizo una vez la madre de un ex novio mío (eran colombianos) y la verdad es que estaba güeno, güeno. Besotes!!!
Pos a mi no me mola...Durante una época lo tomaba para desayunar, pero eso era leche, azúcar, y unas gotas despistadas de café que andaban por ahí. Después me pasé al cacao y ahora tomo infusiones varias...Es que es demasiado amargo para mi body.
ResponderEliminarMuas!
Yo le pongo muuuucha azúcar. Jajaja. Besotes!!!
Eliminar