En esta vorágine de manuales de instrucciones que llevamos
últimamente, Rachel, del blog “Cómo ser mamá y no morir en el intento” me comunica que ha adquirido un nuevo lavavajillas con las instrucciones en
alemán por lo que me ha implorado (bueno, esto es un poco exageración mía pero
me gusta sentirme imprescindible) que le explique las instrucciones del mío.
Tengo que aclarar que el piso nos lo entregaron con
lavavajillas pero no lo hemos usado nunca porque para dos que somos terminamos
antes lavando a mano. Nunca antes he tenido lavavajillas por lo que vamos a
descubrir juntos los maravillosos secretos de este electrodoméstico.
La parte de las recomendaciones previas y los mensajes
apocalípticos referentes a la instalación nos los saltamos, que son un rollo, aunque
nos recuerdan que no dejemos abierta la puerta porque podríamos tropezar con
ella. Esto también puede aplicarse a la puerta del horno. Por tanto, vamos
directamente a la chicha. ¿Cómo lavamos?
El dispensador de detergente y el dosificador de
abrillantador están situados en la parte interna de la puerta: a la izquierda
se encuentra el dispensador y a la derecha el dosificador: Recordadlo,
amiguitos. A la izquierda, dispensamos. A la derecha, dosificamos. No podíamos hacerlo todo junto, no.
Excluyendo el programa de REMOJO, ants de cada lavado se
deberá colocar en el dispensador la dosis adecuada de detergente. El abrillantador
para la operación de aclarado se deberá añadir únicamente según las exigencias
de la máquina: ¿Ya empezamos con exigencias? El lavavajillas y yo vamos a
acabar mal, ya os lo digo yo.
El abrillantador acelera el secado de la vajilla y previene
la formación de manchas y depósitos calcáreos; la máquina añade el producto de
forma automática durante el último ciclo de aclarado, tomándolo desde el
depósito correspondiente, situado en la parte interna de la puerta.: ¿Lo hace
solito? Qué listo es mi niño…
Para agregar el abrillantador:
*Abra la puerta: Sí, si el depósito está en la parte
interior de la puerta me parece un sabio consejo, a no ser que vayamos a
abrillantar con algo tan corrosivo que podamos atravesar la puerta directamente
pero no creo que sea el caso.
*Gire el tapón del depósito efectuando ¼ de vuelta hacia la
izquierda y retírelo de su lugar: Lo que viene siendo “quite el tapón” ¿Que
pa´un lado no te va? Pues pa´l otro sin hacer el borrico.
*Vuelque el abrillantador hasta llenar el compartimento. El indicador
óptico situado al lado del tapón se debe oscurecer completamente: Pero ¿el
tapón no lo tengo en la mano? El indicador estará al lado del agujerico, digo
yo…
*Vuelva a colocar el tapón girándolo hacia la derecha: O
sea, pa´l otro lao.
*Elimine con un paño eventuales residuos de abrillantador
que podrían provocar espuma durante el funcionamiento: Yo lo dejo así, a ver si
me puedo dar un baño relajante en la cocina.
El lavavajillas se suele suministrar con una regulación
media efectuada en la planta de producción: Se suele suministrar. No significa
que en tu caso lo hayan hecho. Prueba a ver.
De todas formas, Ud. estará en condiciones de regular la
dosificación girando el selector presente en el dosificador, hasta alcanzar la
posición necesaria: ¿Estaré en condiciones? ¿Estás seguro? Mira que yo soy muy
torpona…
La dosis será proporcional a la posición del selector: Pero
¿directa o inversamente proporcional? No me explicáis nada…
Aquí nos cuentan que para modificar eso hay que volver a
abrir el taponcito de marras (pa´l lao que fuera) y lograr la posición deseada
(que no sabemos cuál es) con un destornillador.
Para abrir la tapa del dispensador de detergente pulse
levemente el pulsador. Coloque el detergente y vuelva a cerrar la tapa con
cuidado. Durante la fase de lavado, la tapa se abrirá de forma automática: Qué
cosa más lista de aparato, oye… Sobre todo porque hay que pulsar el pulsador, quién lo hubiera dicho.
Y luego ya vienen los tipos de lavado y los botoncitos pero
es un cuadrito muy largo y muy aburrido. De momento ya sabemos poner el
abrillantador y el detergente. Ya aprenderemos a lavar otro día.