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jueves, 14 de febrero de 2013

Memorias de Uruguay VII: De cómo ir a Colonia del Sacramento buscando paz y casi tener que salir huyendo


Como recordaréis de la semana pasada, nos habíamos quedado en el día 10 de diciembre, por lo que hoy tocaría empezar directamente por el día 11 pero acabo de caer en la cuenta de que quería relataros lo que hicimos el día 9 y se me pasó porque no tenía fotos del momento. Así que… REWIND.. 01 aíd le euf aít im noc ortneucne le euq ,latoT…

El día 9 de diciembre por la noche fuimos a ver una obra de teatro que lleva en cartelera desde las épocas en que yo vivía allí, así que ya podéis imaginaros el éxito que ha tenido la obrita de marras. La obra se llama  “Barro Negro”, escrita por el dramaturgo venezolano José Gabriel Núñez y dirigida por Marecelino Duffau. Se trata de una comedia cuya originalidad consiste en que transcurre a bordo de un autobús urbano. Los actores van sentados entre los pasajeros-espectadores y se suceden todo tipo de acontecimientos. Te dan hasta un ticket de los antiguos (que ahora los sacan de un aparato electrónico y han perdido la gracia. Antes teníamos la costumbre de sumar los dígitos del número del ticket para ver si sumaban 21, que eso daba suerte. Con los tickets nuevos eso no se puede hacer. Pues bien, el ticket antiguo que me dieron en la obra dio la casualidad de que sumaba 21. Cosas de la vida…). Como comentaba, toda la obra transcurre con el autobús en movimiento salvo un momento en que nos hacen bajar para meternos en una especie de antro o lupanar o vete a saber qué que hacen llamar “La Boca del Lobo”. Me tocó bailar pegada con el que hacía de borracho… Fue buenísimo. Podéis visitar su página oficial aquí.

Vale, y ahora sí. FAST FORWARD… 

Aldíasiguiente…Buenooslocuentolasemanaquevienedondesíhabráfotosprometido…

El día 11 de diciembre, por la mañana bien tempranito partimos rumbo a Colonia del Sacramento, antigua colonia portuguesa perteneciente al Departamento de Colonia (se matan con los nombres), situado al suroeste del país.

Dada la tromba de agua que nos había caído el día anterior, íbamos con un poco de miedo pero, como ya teníamos sacados los billetes del bus, optamos por jugárnosla. Y bien que hicimos porque hacía un día precioso.

Como teníamos intenciones de pasar la noche allí porque Colonia es algo imperdible por las noches, lo primero fue asegurarnos el hotel. Teníamos visto uno por Internet que nos había gustado mucho. Se trataba de una posada antigua, muy pintoresca y, en concreto, yo quería la suite del jacuzzi, porque una no es tonta… No habíamos hecho reserva ni nada porque nos pedían el número de tarjeta por Internet y una es muy miedosa para esas cosas así que, como con el tiempo, decidimos jugárnosla también con el hotel. También tuvimos suerte y la habitación del jacuzzi estaba disponible para aquella noche (se ve que el ticket de autobús que sumaba 21 estaba surtiendo efecto). A pesar de que el check-in no se hacía hasta más tarde, nos dejaron ocupar la habitación para dejar nuestros bártulos (que tampoco es que fueran muchos, la verdad). Nos dijeron que, por si acaso, nos avisaban que no encendiéramos el jacuzzi hasta que estuviese totalmente lleno porque, de otra forma, al llegar el agua a los aspersores, empezaría a volar agua para todas partes. Dijimos que sí, que claro, que veníamos de Europa, que por quién nos tomaba… Bueno, no dijimos nada de eso, que tan groseros no somos. No os voy a decir cómo se llamaba el hotel. Luego entenderéis por qué.

Total, que dejamos nuestras cosillas en la habitación y nos fuimos a conocer Colonia del Sacramento. Yo nunca había estado, por increíble que parezca, y puedo asegurar que no me defraudó en lo más mínimo…

Una esquinita


La muralla y la entrada a la ciudad

Un cañón en la muralla

El Río de la Plata, siempre presente

Andando, andando, llegamos a la famosa “Calle de los Suspiros”. Hay varias teorías de por qué se llama así. Los más románticos dicen que es porque ibas andando por la calle y, de repente, cuando te encontrabas con el río, suspirabas. Los pragmáticos, como yo, aceptamos más la teoría de que realmente se llama así porque era donde antiguamente paraban las prostitutas…

No es que esté enfurruñada. Es que me daba el sol en los ojos.


Llegando a lo alto del faro tras un largo ascenso

Las vistas desde el faro

El puerto

El atardecer

Colonia por la noche

Después de una rica cena, fuimos por fin a disfrutar del jacuzzi. Como gente civilizada que somos, esperamos a que se llenase completamente antes de encender los aspersores. Allí que nos metimos y qué paz, qué placer. Aquello era vida… El churri se salió antes porque no es tan fanático de los jacuzzi como yo. Cuando yo ya parecía una octogenaria pasada por agua decidí salir. Pues bien, aquí viene la parte divertida y el motivo por el que no digo cuál era el hotel (no sea cosa que den con mi paradero). El jacuzzi tenía un temporizador por lo que, en una de estas que se apagó, yo le di al botoncito suponiendo que con eso quedaba completamente apagado y procedí a su vaciado. Pues se ve que con eso no quedaba completamente apagado porque, justo cuando el agua iba por la mitad de los aspersores sucedió lo más temido. Se volvió a encender y empezó a volar agua para todas partes. Dos segundos habré tardado en apagarlo pero bastaron para que toda el área circundante quedase llena de agua. Lo secamos con las toallas como pudimos (al ver las toallas ensopadas supongo que habrán pensado que nos va el rollo sado-maso, qué se yo…) y nos dijimos “Vale, aquí no ha pasado nada. Nunca se enterarán. Es el crimen perfecto”. Al poco empezamos a oír “Bzzz, bzzz, bzzz”. “Ostras, ¡¡¡el enchufe!!!” Efectivamente, al enchufe de una lámpara le había entrado agua y por poco tenemos cortocircuito. Lo desenchufó el churri como pudo, sujetándolo con algo de plástico y levantando los pies en el aire. Un cuadro. Casi inundamos e incendiamos el hotel en cuestión de cinco minutos. Todo un récord. Prometo no volver a poner cara de autosuficiencia cuando alguien me dé consejos. Y eso que yo me creía una mujer de mundo. Una paleta es lo que soy.

A la mañana siguiente, entregamos las llaves de la habitación y hasta nos dejaron dejarles ahí el bolso con las cosas hasta que pasáramos a recogerlo porque no teníamos el bus de regreso hasta la tarde. Qué majos.

Nos fuimos a dar un último paseo:

Una callejuela

El gato de una tienda

La publicidad del acuario (sin comentarios)

Un antiguo saladero

Las vistas desde el saladero

Prestad especial atención a esta foto:



¿Veis mi cara de estupor? Se debe al cartelito que han puesto en la chimenea del saladero. Dice lo siguiente: “Chimenea construida en 1880, según indica la fecha grabada en el tope, cuando la Barraca que pertenecía a Juan Irigiray fabricaba productos derivados del saladero: jabón, cola fuerte, gelatina, negro humo, etc. Hoy, su altiva presencia, es un Baluarte de la Soberanía Uruguaya”

¿La chimenea de un saladero es un baluarte de la soberanía uruguaya? Se les ha ido un poco la pinza, ¿no?

Y de ahí nos fuimos a llenar las barriguitas, a recoger nuestro bolso (no nos lo confiscaron, lo que debe significar que nuestro intento de siniestro al hotel pasó desapercibido) y emprendimos el regreso a Montevideo.

La semana que viene, más. 

41 comentarios:

  1. Eres increible contando las historias! Jaja me ha matao el momento rewind!
    Precioso el pueblo que hoy nos presentas.
    Y me ha encantado ese momento paletillo de una chica de mundo. Te hubiéramos visto en las noticias si incendiais el hotel jaja
    Besoss!!

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    1. Quita, quita. Los jacuzzi los carga el diablo... Besotes!!!

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  2. Jajaja ay si el Churri se llega a electrocutar!!

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    1. Bueno, por suerte eso no sucedió. Jajaja. Besotes!!!

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  3. ¡Qué bonitas fotos! Oye, seguro que con lo que ocurrió con el jacuzzi terminasre más estresada, xD.

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    1. No te creas. Una vez superado el susto inicial, volví a mi estado zen. Jajaja. Besotes!!!

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  4. Me gusto el rewind y el forward! ja.ja..
    Colonia es una ciudad que me encanta, tuve la suerte de ir algunas veces ya..
    beso

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    1. Pues ya ves, yo viviendo en Uruguay diez años y no había ido hasta ahora. Jajaja. Besotes.

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  5. Qué risa, Álter, ¡eres el terror de los jacuzzis!
    Yo siempre le hago fotos a los gatos que me encuentro por la vida xD

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    1. También tengo un vídeo con un gato gris. En Colonia había mucho gato, la verdad. Besotes!!!

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  6. Que atardecer mas chulo!!!
    Vaya numerito en el hotel. Y de eso o hay fotos? jejejejje

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    1. No, de eso, no. No estaba yo para pensar en la cámara. Jajaja. Besotes!!!

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  7. Esa era la alternativa que me ofrecieron, aunque al final no salió.

    Pero oí un rumor que hablaba de una inundadora de habitaciones.

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  8. Pues a mi me hubiera pasado lo mismo, porque las 2 veces que he ido a hotel con Jacuzzi, nunca me han advertido nada, y además nunca se me ha quedado encendido a medias... A ver si es que el que tenía un cortocircuito era el jacuzzi y os querían cargar con la culpa? :-P

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    1. A saber... Estas cosas modernas... ¿Qué les cuesta un botoncito donde ponga On y Off? Besotes!!!

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  9. Qué maravilla de ciudad, las fotos hablan por sí solas y el incidente del hotel... jejeje nada, un detalle sin importancia, aunque vaya susto lo del enchufe.
    Besotes y feliz fin de semana

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    1. Lo del enchufe fue la peor parte, sí. Menos mal que conseguimos arreglarlo... Besotes!!!

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  10. q bonito!! jajajaja y vaya aventura con el jacuzzi... jejejje

    Besos!! Buen finde!!

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    1. Si es que soy así de torpona... Besotes!!!

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  11. Jajaja así que " nosotros veníamos de Europa, que por quién nos tomaba…" pues toma ya catetuela!
    Por cierto, en mi vida me he metido en un jacuzzi, a saber la que hubiera sido capaz de liar.
    Besos

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    1. Nunca más daré por sentado que sé manejar algo... Menos mal que no pasó a mayores la cosa porque me puedo llegar a morir de vergüenza.

      Besotes!!!

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  12. Me ha encantado la visita a Colonia, pero a pesar de que nos dices que las noches en Colonia son imperdibles, pero no nos cuentas por qué ni qué hicisteis.. a parte de inundar e incendiar el hotel!! :o)

    Besotes está siendo una visita guiada a Uruguay impresionante!! quiero volverrrrrr

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    1. Son imperdibles porque por las noches es muy bonito (no hay demasiada luz y con todo antiguo queda como muy romántico...)

      Tienes que volver. A ver si todavía vamos a desvirtualizarnos en Uruguay... Jajaja. Besotes!!!

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  13. Con lo que cuentas y sobre todo con esas fotos tan bonitas, qué ganitas me estás dando de ir ahí, de verdad te lo digo. Biquiños!

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    1. Lo dicho, como gracias a mí aumente el turismo en Uruguay, le pido comisión al Ministerio. Jajaja. Besotes!!!

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  14. Alter:
    Sin lugar a dudas toda una aventura tu paso por el hotel de la Colonia jejeje... Menos mal que eras una persona de mundo, mira que si no...
    Un beso!

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    1. Nunca más volveré a darme aires de autosuficiencia... Jajaja. Besotes!!!

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  15. Que ganas de crzar el charco me estan entrando!
    paso para dejarte un premio, ya sabes, cuando puedas!
    Feliz finde, besotes

    http://spatiumquietis.blogspot.com.es/2013/02/premios-x4.html

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    1. Pues anímate!!! Hay cosas fabulosas allende los mares.

      Muchas gracias por el premio!!! En cuanto pueda lo publico. Besotes!!!

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  16. Pues a mí me habría pasado lo del jacuzzi, sí o sí, con lo torpe y que soy...
    Por cierto...¿cómo se llamaba el hotel?

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    1. No seas mala, que me buscas la ruina... Besotes!!!

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  17. Jajajaja! Los efectos especiales Rewind y FF me han molado mucho!!!
    Sobre el jacuzzi, yo hubiera pringao igual, no estoy puesta en estos menesteres...(y menos mal que tu churri fue con cuidado con el enchufe!!).
    Para acabar, sí, se les ha ido la pinza con la chimenea (tanto "negro humo" se han intoxicao, jeje).
    Muas!

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    1. Sí, lo único que nos hubiese faltado es terminar la noche en urgencias. Jajajaja.

      Un besote, guapetona!!!

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  18. Me encanta como lo narras!!! vaya pasada la del enchufe! :), tus fotos simpatiuisima la de publicidad del acuario, bellísima la del atardecer, miles de abrazos

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    1. Me alegro de que te haya gustado!!! Un beso grandote!!!

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  19. Te saliste con el Redwind, me eché a reir XDDDDD, y joooo, que bonito toó, y ya ha quedado comprobada tu capacidad de atraer las anécdotas :-)

    Besos.

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    1. Todo muy bonito, sí... Yo quiero volver!!!

      Y con esto comprobamos que lo que no me pase a mí... Besotes!!!

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  20. Qué ciudad más bonita! Me ha encantado.
    Si alguna vez consigo cruzar el charco y descubrir tu bello país, te pido el nombre del hotel secreto. Ahora que ya se como funciona el jacuzzi!

    Besos!

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