Escríbeme!!!

¿Sugerencias? ¿Comentarios? ¿Quieres venderme algo o cyber-acosarme? Escríbeme a plagiando.a.mi.alter.ego@gmail.com

miércoles, 8 de enero de 2014

Anuncios Pesadillescos LXXXII: Mejor no tentar a la suerte

Parece que últimamente les ha dado por fabricar electrodomésticos que están más pensados para que los compremos por su diseño que por su funcionalidad pero esto ya es pasarse. De hecho, si de algo me ha convencido el anuncio, es de no comprar un cacharro de éstos en mi vida.

Me explico. En el anuncio de una cafetera de éstas de cápsulas (no la del madurito interesante, otra) nos sitúan en una galería de arte. En la misma, una escultura de Venus y una especie de máscara africana con pendientes infinitos presencian con asombro la llegada de una nueva pieza. Es como un huevo con cabeza de pingüino, o un pingüino aovado o vete tú a saber a qué pretende parecerse. Yo es que soy muy poco entendida en arte.

La máscara africana contempla intrigada la nueva adquisición de la galería y pregunta “¿Esto es lo que llaman Pop Art?”. La Venus, que es más carnal y se tira más por el erotismo latente en la cafetera, comenta “Qué curvas, qué colores”, con lo que otra máscara que sólo tiene nariz y boca se queja de que ella no ve nada (pobre, ella que quería alegrarse la vista y resulta que no tiene. Los escultores son unos sádicos). De más está decir que la máscara sin ojos no tiene más parlamento en todo el anuncio. Podríamos considerarla como la “Camarera Número 2” del anuncio.

Alguien coge una cápsula de café y pone el cacharro a funcionar. La Venus, que a estas alturas ya está loquita de amor queda prendada de la posibilidad de que el curvilíneo aparatejo sepa hacer expresos.  La máscara africana parece ser más fan del latte macchiato y sentencia que están ante una obra maestra. La Venus afirma haberse quedado de piedra (toma chiste fácil) y propone probarlo pero la máscara africana, que quiere llegar antes, intenta saltar desde su estantería hacia la cafetera al grito de “Primero los… ¿kebabs?” (He sido incapaz de descifrar lo que dice pero tengo la impresión de que tanto da). El caso es que calcula mal el salto y se estampa contra el suelo, perdiendo los pendientes en el intento y teniendo que soportar que la Venus se burle de ella diciéndole “Creo que se te ha ido la cabeza”. La Venus es una maestra del humor; no le conocía yo esa faceta, tan seriecita que parecía.

Y es por esto por lo que no compro una máquina de hacer café, pese a las súplicas agonizantes del churri. No sea cosa que incluyamos una en nuestro núcleo familiar y las múltiples obras de arte que pueden disfrutarse en mi casa (arte sueco del mundo de la decoración) se me vayan a poner celosas y se me declaren en huelga o, aún peor, se me enamoren como en el anuncio y tenga que andar reparándolas tras los accidentes sufridos por culpa de sus vanos intentos de acceder a ella, que es muy diva y no le entrega su latte macchiato a cualquiera. 

martes, 7 de enero de 2014

Nonagésimo premio: Discover New Blogs



Sé que hoy es martes y que tocaría “Ustedes Dirán” pero se ve que con el rollo festero que llevamos últimamente estamos más vaguetes de lo habitual y no he recibido propuestas así que, ya sabéis, a ponerse las pilas y a mandarme vuestras propuestas.

El pasado 26 de diciembre Mandarica del blog “Mejor será que corras” tuvo a bien hacerme entrega de este premio. Una nueva versión del Liebster Award de la que yo carecía. ¿Cómo es ello posible? Se trata, en esta ocasión, de dar a conocer nuevos blogs (yo con esto de “nuevos” me voy a basar en los que sean relativamente nuevos para mí) y sus normas son las siguientes:

1. Nombrar, agradecer y seguir al blog que te nominó: Nombrada ya ha quedado. La sigo desde que tenía el blog anterior, cual psicópata enloquecida. Paso a agradecerle: ¡Muchas gracias, Mandarica! Qué maja y qué resalá eres. Tu nombre debería escribirse con letras de oro. ¿Ya? ¿Es suficiente agradecimiento?

2. Responder a las once preguntas que te han planteado: A ello vamos.

3. Nominar a 11 blogs con menos de 100 seguidores y dárselo a conocer: Como veréis, yo no cumplo con este requisito pero, dado que Mandarica ha hecho lo que le ha dado la gana, no seré yo menos.

4. Plantear 11 nuevas preguntas: Ya veremos qué se me ocurre.

Vamos con las preguntas planteadas por Mandarica:

1. Si tuvieras que cambiarle el nombre a tu blog, ¿cuál le pondrías?

Uffff. Bastante lío tuve ya para ponerle este nombre como para ahora tener que cambiárselo. Lo mío ya es una Trade Mark.

2. Crees que en la blogsfera hay demasiados blogs que hablan sobre...

Hay demasiados blogs, así en general. Creo que no hay una sola temática que no esté ya saturada.

3. ¿Dónde escribes las entradas? ¿En papel o directamente en el ordenador?

 El 95 por ciento de las veces las escribo en un documento de Word que guardo como backup y luego ya las paso al blog. En algún momento en que no he tenido acceso al ordenador sí las he escrito en papel pero han terminado en el documento de Word igualmente…

4. ¿Qué Bso le pondrías a tu blog?

Soy de lo más ecléctica en materia musical así que la banda sonora podría llegar a ser un batiburrillo incomprensible. Si tuviera que decantarme por algo más concreto, elegiría grandes éxitos de los ochenta, para no perder mi vena carroza.

5. ¿Cuál es, para ti, la entrada favorita de tu blog?

Siempre digo que ésta  pero hoy voy a agregar ésta que así hago un dos por uno “by the face” y me autopromociono un rato.

6. Y ¿cuál es, para ti, la entrada favorita de mi blog? (si hay alguna digna de serlo xddd)

Ésta porque me trajo agridulces recuerdos sobre un ambientador que tuve en mi oficina pero quiero rendir un merecido homenaje al “Amor cani on the red” del anterior blog. Grandes momentos de ayer, hoy y siempre.

7. De los blogs que lees habitualmente, ¿de cuál te hubiese gustado ser tú el autor/a?

De ninguno. Hay blogs que me parecen súper buenos y a los que estoy enganchadísima pero cada cual escribe según su estilo y su personalidad. Mi blog es peor que otros, sin duda, pero es mío. Mi tesooorooo.

8. ¿A cuántos bloggers conoces personalmente?

Si las cuentas no me fallan, a veinte.

9. ¿A qué famoso le darías un beso de tornillo bien dado si se hiciese un blog?

Yo no ando dando besos de tornillo así porque sí y menos por un blog. Si me compran una casa en la playa, tal vez.

10. Si pudieses mandar directamente a la mierda a alguien sería a...

A mí misma. Es que nunca he estado.

11. ¿Colacao o Nesquik?

Hace tiempo que abandoné la leche con chocolate en pro del café pero, antes de entregarme a los poderes mágicos del líquido marrón oscuro, era de Nesquick, que no hace grumitos.

Venga, vamos a crear once preguntitas (hace años mil que no creo un cuestionario así que a ver qué tal se portan las musas):

1. ¿Escribes o escribirías posts patrocinados? Explica tus motivos.

2. ¿Qué opinas del proselitismo cibernético? (Es decir, el “sígueme y te sigo”).

3. Si un día cerrases el blog ¿seguirías leyendo los blogs que ahora sigues o desaparecerías por completo de la blogosfera?

4. ¿Qué numero es mayor? ¿El de blogs que sigues o el de seguidores que tiene tu blog?

5. ¿Estás satisfecho/a con el diseño de tu blog?

6. ¿Escribes las entradas con antelación y luego vas publicando o escribir y publicar es todo uno?

7. ¿Te cuesta tanto como a mí redactar preguntas para los premios?

8. ¿Crees que es importante para un blogger estar presente en las redes sociales?

9. Define tu blog en un máximo de diez palabras.

10. ¿A qué blogger (o bloggers) te gustaría desvirtualizar?

11. ¿Bailamos? Di que sí, que me apetece…

Y esta sarta de chorradas la responderán, si les apetece:












Hala, he cumplido con todo, por una vez en la vida. No os acostumbréis. 

lunes, 6 de enero de 2014

Crónicas Felinas LXXIV: La venganza será terrible

Marrameowww!!!

¿Cómo se han portado los Reyes con vosotros? Conmigo, de auténtica pena. Lo único que me tocó fue una latita especial a base de sardinas con aceitunas y tomate. Todo sea dicho, me la comí de una sentada pero yo esperaba algún juguetito con el que matar el tiempo cuando me aburro solo en casa. La bruja y el consorte me vinieron con la excusa de que habían estado con los Reyes en el Tajo Británico buscando presentes para mí pero no habían encontrado nada porque todos los juguetes de gatos estaban agotados. ¿Quién se cree eso? Han llegado a decirme, incluso, que había una pareja comprando regalos para un hámster y que le pedían al dependiente que le quitase el precio a los artículos. Sí, claro, no sea cosa que el hámster se ofenda…

Por descontado, tengo que decir que el Rey que mejor me caía era Baltasar, que entre negritos se supone que nos entendemos, pero me ha traicionado igual que los otros dos así que estoy empezando a sospechar que los Reyes Magos no existen. Para mí que son la bruja y el consorte los que se dedican a comprarme cosas el día 5 de enero (si les apetece, claro está). Sé que es una idea bastante descabellada pero es que ya no sé qué pensar. ¿En qué cabeza cabe que en un centro comercial se agoten los juguetes para gatos? ¿O es que los Reyes me dejaron a mí para el final? ¿Por qué? Tampoco he sido tan malo. Vale, he roto un par de cosas, he despertado a mis humanos a horas intempestivas y les he robado el sitio en el sofá pero zarpazos, ni uno. Y digo yo que habrá gatos por ahí que se dedicarán a soltar arañazos a diestro y ésos seguro que sí han tenido regalo. Es tal mi descreimiento y mi decepción que puedo prometer y prometo que en el año 2014 me convertiré en un gato perverso. Seré el terror de la casa. Uno intentando hacer buena letra para que al final sólo reciba como regalo una latita. ¿Estamos locos o qué? Ésas ya las consigo cuando me tomo la pastillita del antiparasitario sin rechistar o cuando no le salto a los ojos al veterinario cuando me vacunan. No me hace falta una ocasión especial para disfrutar de una latita. Con poner cara de gato con botas lo tengo resuelto.

Como venganza, había decidido subiros un vídeo donde el protagonista soy yo, para que os quitarais de las retinas el mal trago de haber tenido que ver a la bruja el jueves pasado pero, una vez más, parece que los hados están en mi contra y no ha habido forma felina de subirlo. Pero no os penséis que me olvido. Ese vídeo saldrá a la luz como que me llamo Forlán. Esto no va a quedar así. Si no, mi propósito de convertirme en un ser maligno estaría siendo abandonado demasiado pronto. Los gatos no nos caracterizamos por abandonar. 

Prrrrrr.



jueves, 2 de enero de 2014

Lo prometido es deuda

El pasado 15 de octubre publiqué este post y en él me comprometía a hacer mi propia interpretación de la niña del palo si alguien tenía a bien enviar un palo a mi domicilio particular. Pues bien, esa valiente fue Trax y, dado que también muchos (mi madre incluída) habíais solicitado una imagen de mi personita luciendo la bata-panda de la que os habló Forlán aquí, pues qué mejor que aprovechar estas épocas dadivosas en las que estamos para ver cumplidos dos propósitos en uno y empezamos el año haciendo el ridículo a todo meter.

Muchas gracias, Trax, eres un sol. Ya sé que en tus instrucciones indicabas específicamente que me quitase la bata-panda para no quedar en entredicho entre mis seguidores pero oye, ya puestos a perder la dignidad, lo hacemos hasta las últimas consecuencias. Así soy yo, viviendo siempre al límite.

Así que, sin más prolegómenos, aquí os dejo con mi magistral interpretación. Recojo los premios a la salida, gracias.



miércoles, 1 de enero de 2014

Anuncios Pesadillescos LXXXI: Tiquitiqui

Éste creo que, según lo sacaron, se arrepintieron porque la verdad es que sólo lo vi un par de veces y, de repente, desapareció por donde había venido. No es para menos.

Veréis. Se trata de un anuncio de microcréditos. Han elegido dibujitos animados, tal vez porque ninguna persona de carne y hueso estaba dispuesta a hacer el ridículo de semejante manera. Tras un mostrador, hay una viejecilla y una mujer de mediana edad, ambas con ropajes y collares que les dan una imagen más parecida a la de un par de bibliotecarias que a la de personas que trabajan en el sector financiero. La viejecilla nos da la bienvenida a esta web de minicréditos super rápidos. Dice que es tan rápido que te ingresan el dinero en menos de lo que canta un gallo. Para demostrarlo, aparece de repente otro señor mayor vestido de director de orquesta, con su batuta y todo, que coloca un gallo en un atril y se prepara a darle indicaciones al ave, mientras la señora de mediana edad, con un marcadísimo acento andaluz (siempre que se pretende que alguien sea gracioso se le pone acento andaluz. Esto es un hecho) nos dice que no importa dónde estés para pedir el crédito. Según sus palabras textuales “tú, tiquití (gesto de teclear cositas en el móvil) y dinerito en la cuenta” y remata con un “Ea, pa´servirle a usté”.

Mientras tanto, el gallo se niega en redondo a cantar, para mosqueo del director de orquesta, que ya no sabe lo que debe hacer para que el amo del corral le obedezca y no le deje en evidencia delante de la audiencia. Al final, en lugar de cantar, opta por estornudarle en la cara al director, lo que provoca las carcajadas de las señoras del mostrador.

Ahora entiendo por qué retiraron el anuncio. O sea, nos dicen que vamos a conseguir dinerito con un simple “tiquití” y que lo tendremos en menos de lo que canta un gallo y resulta que el gallo no sólo pasa de cantar como de que le arranquen las plumas con una pinza de cejas sino que, encima, nos arroja sus fluidos a la cara. Vamos, que te da la sensación de que vas a tener que suplicarles para que te presten cien eurillos de nada arriesgándote a que te lo denieguen y que, además, pueden llegar a escupirte y todo. Tanto me dan todas las explicaciones que quieran darme; una imagen vale más que mil palabras y el tema del gallo nos deja la impresión de ser una declaración de intenciones en toda regla. Tal vez prefirieron ahorrarse la letra pequeña (algo como “tú pide por esa boquita de piñón que nosotros haremos lo que nos salga de la punta del peroné a un 1,1% TAE”) y optaron por darnos un mensaje subliminal. Luego cayeron en la cuenta de que las leyes les obligaban a poner la letrita de las narices y se chafó el invento. No se puede ser original.