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jueves, 7 de marzo de 2013

Memorias de Uruguay X: Puntadelesteando


El día 15 de diciembre seguíamos por el este.  Por la mañana, tocó playita, como está mandado y por la tarde pusimos rumbo a Punta Ballena, una localidad situada a unos treinta kilómetros de Punta del Este, para visitar Casapueblo.

Casapueblo es la casa del artista Carlos Páez Vilaró, que no sólo es conocido por sus obras sino también, más tristemente, por ser padre de uno de los chicos que sufrieron el accidente aéreo que conoceréis por “Viven!” (tanto en libro como en película).

Aproximándonos al lugar.

Ya más cerca.

La casa fue diseñada por el propio artista y construida junto con sus amigos para casa de veraneo. Hasta donde sé, carece de ángulos rectos y su idea original era hacerla sin ventanas, sólo con los huecos pero las corrientes de aire que se formaban por estar construida en la playa le hicieron desistir de esa idea y puso cristalitos como está mandado.

En la casa, aparte de su vivienda, funciona un hotel y el museo propiamente dicho. Es muy bonita, como podéis apreciar en estas fotos:

La entrada, con gato incluído.



 Con obras del artista.



 Cotilleando.



Las vistas desde una terraza.




Yo, en clara actitud contemplativa, oteando el horizonte.

Yo, ya cansada de meditar.


Lo que pudimos atisbar del hotel.

 Qué gran frase…

Ahora, mi opinión. La casa es una chulada y dan ganas de mudarse a vivir ahí. Entiendo que cobren entrada porque es un museo privado. Hasta ahí, bien. Peeeero, desde mi punto de vista, me sentí un poco estafada. Que te cobren, vale pero que te cobren por ver dos salas de exposición, tres tiendas (a precios prohibitivos), un par de terracitas y una cafetería donde ni me atreví a preguntar lo que cobraban por un refresco, me parece un poco abusivo. Es decir, recomiendo visitarlo porque vale la pena pero no creo que repita experiencia una vez que ya lo he visto.

Cuando salimos de allí fuimos a un mercadillo de artesanía porque el churri andaba como loco por encontrar un ágata para sumarlo a su inmensa colección de piedras. Dimos con un muchacho simpatiquísimo que no sólo le vendió al churri un ágata preciosa sino que nos regaló al churri, a mí, a mi madre y a la amiga de mi madre una piedrita verde para que nos diese suerte. Yo llevo la mía en el bolso, junto con el cuarzo del que nunca me desprendo. Me quedé con rabia de no habernos sacado una foto con el chico. Era de lo más majo.

Luego tocó paseíto por Punta del Este al atardecer. Me callo y os dejo disfrutar de las vistas….




Luna creciente (No olvidemos que estamos en el hemisferio sur)




Un lobo de mar descansando en el puertito.








P.S. Tenéis hasta las 23:59 de hoy para apuntaros al sorteo si no lo habéis hecho ya. Pinchad aquí 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Anuncios Pesadillescos XLI: La comida también sufre


¿Conocéis a Antonio Banderas? Sí, ¿no? Es famoso y digo yo que ganará suficiente para vivir de sus películas.

Bien, entonces, ¿qué necesidad tenemos de verlo discutiendo en un restaurante con un bocadillo, un helado, un donut y un café? Qué comida más rara, a todo esto…

Pues sí, este hombre que ha hecho suspirar a más de una se encuentra sentado a la mesa de un restaurante intentando hacer lo menos dolorosa posible la ruptura con los restos de su comida. El donut intenta razonar con él, aunque reconoce que el trato era que toda la relación se circunscribiría a la comida y no habría ataduras posteriores. Sin embargo, no hay más que ver la carita del donut. Está destrozado por semejante abandono.

Como nuestro actor internacional es un caballero, intenta hacer callar al donut, para que no siga sufriendo el pobre. Pero el pobre no atiende a razones. Se empecina en que se piensa quedar.

Nuestro Antonio opta por pasar a soluciones más radicales y planta sobre la mesa un paquete de chicles con tal fuerza que provoca un movimiento sísmico que hace tambalearse y caer a todos los alimentos semovientes que por allí pululaban (¿Es impresión mía o últimamente hay un recurso recurrente de personalizar la comida?).

Tras el alud alimentario, él se retira de escena de lo más contento, satisfecho de sus dotes para la ruptura.

De verdad, ¿en qué piensan? ¿Por qué hay que ver a Iker Casillas rascándose la cabeza, a Calderón discutiendo por un trozo de chocolate o a Antonio Banderas rompiéndole el corazón a un donut? Así se le pierde el respeto a los ídolos… Me pregunto si donarán el dinero de los anuncios a alguna causa benéfica porque me cuesta creer que se sometan a estas humillaciones por el beneficio económico que les pueda reportar un anuncio, en comparación con lo que deben ganar al año.

A mí que me lo expliquen porque yo debo ser un poco lerda y no lo entiendo.

P.S. Si no lo habéis hecho ya, hasta el próximo jueves a las 23:59 aún tenéis tiempo de apuntaros al supermegasorteo made in Álter pinchando aquí. 

martes, 5 de marzo de 2013

Ustedes Dirán XXIX: Videoclips pesadillescos (sugerido por Mo)


En esta entrada nuestra amiga Mo me retaba a analizar un videoclip. No tengo muy claro si se refería a la puesta en escena o a la canción en sí pero como a mí me gusta más un desafío que a un tonto un lápiz rojo allá que vamos y que sea lo que tenga que ser.

La escena comienza en una playa, con orquestita tocando y chicas en bikini bailando. Un tópico de los de antes, con solera, como a mí me gusta.

El cantante nos relata que fue a una discoteca a pillar cacho. Dice que por su lado pasó una “princesa” aunque dudo que éste fuera el comentario que hubiera hecho a sus amigos. Sería más bien algo como “menudo pibón” o directamente una onomatopeya o un “ay ay ay”. Dice que la miró con ganas. Me inclino, entonces, por la onomatopeya (probablemente acompañada de un hilillo de baba chorreando por la comisura).

Aun así, parece que a la muchacha el asunto le ha hecho gracia porque hasta se da la vuelta y le sonríe. A lo mejor es que se está partiendo la caja en su cara pero su orgullo machista seguramente le haga distorsionar la realidad y se dice a sí mismo que tiene que bailar con ella (sí, en bailar estás pensando tú…).

Pero la historia de amor que nacía se vio truncada por la aparición del tiburón, que se lleva a la presa delante de sus narices. El supuesto “tiburón” nos lo representan en el vídeo como un tío con traje de verdugo medieval o de guerrero ninja o yo qué sé de qué. Parece cualquier cosa menos un tiburón. Una chica le sirve bebida en una copa mientras otra le manosea un hombro. Esto de ver a un tío con dos mujeres compitiendo por su atención es algo que sólo he visto en las películas. ¿Esto pasa en la vida real?

Los del coro, ataviados con monos de gasolinera americana de los años cincuenta, relatan con pesar cómo el tiburón le arrebató a la damisela a nuestro protagonista. A él parece no durarle mucho la depresión por esta ruptura amorosa. Al poco rato encuentra otra que, al parecer, está mejor (¿de salud?), y se dedica a bailar merengue con ella como un descosido. Para descansar se sienta con ella en la barra a charlar. Ella se sienta en sus rodillas, supongo que por la escasez de taburetes. Como ella parece interesada en la situación sentimental de nuestro amigo, él se esconde el anillo de casado en el bolsillo. Es por no hacerle daño a la muchacha, que sois unos malpensados. El hecho de que se guarde el anillo en el bolsillo delantero de la camisa mientras ella está delante no es relevante. Nuestro hombre es un maestro del disimulo.

Vuelve a hacer su aparición el tiburón o guerrero ninja o verdugo medieval y le dice “¿Pero tú no estás casado?”.  El tiburón es un justiciero. Un paladín de las buenas formas y el decoro, por lo que se lleva a la chica para consolarla por tamaña decepción.

Todo el mundo baila enfervorizado mientras nos hacen una exhibición de buenos traseros latinos, para que no se diga que hemos olvidado los tópicos al menos por tres minutos. Todo el mundo se vuelve loco y al final hasta el tiburón-guerrero ninja- verdugo medieval se une al bailoteo desmedido. Esto es la locura. Vemos más culos y la historia culmina con todos los participantes masculinos persiguiendo a su archienemigo.

Y fin.

P.S. Estoy babeando por vuestras propuestas… ¿a qué esperáis para mandarlas?

P.S. 2: Si no lo habéis hecho ya, hasta el próximo jueves a las 23:59 aún tenéis tiempo de apuntaros al supermegasorteo made in Álter pinchando aquí 

lunes, 4 de marzo de 2013

Crónicas Felinas XXXII: Yo quiero ir de compras


Marrameowww!!!

Por si acaso os lo estabais preguntando, este fin de semana tampoco se fueron de viaje este par de dos, así que aquí sigo soportándolos.

El sábado se tiraron todo el día en casa menos el ratito que fueron al supermercado. Hay que ver qué entretenimientos más extraños se buscan para un sábado por la tarde, aunque tengo que reconocer que yo creo que me lo pasaría pipa en un lugar así. La bruja siempre vuelve de mala leche pero yo estoy convencido de que tiene que ser un lugar de lo más entretenido.

Está lleno de pasillos por los que corretear, hay muchísimas cosas ricas. Incluso, si buscas bien, hay hasta cosas frágiles que puedes dedicarte a tirar con efecto dominó incluido, que es como más me gusta. Hay bolsas de plástico donde poder meterse y esconderse de aquéllos que intenten hacerse contigo para terminar con tu disfrute. En fin, que hay infinitas posibilidades.

Sin embargo, la bruja no lo disfruta nada. Protesta antes de ir porque dice que no le apetece, que estaba muy a gustito en casa, que ahora le toca ponerse ropa de ser humano decente y bajar a la calle a pasar frío y bla, bla, bla… Qué pestiño de mujer.

Cuando vuelve, también vuelve cabreada. Que si vaya colas, que si vaya gente maleducada, que si se le ha colado alguien en la caja, que si está harta de que los empleados vayan por los pasillos ofreciendo la mercadería como si aquello fuese un mercado de abastos (esto no suele suceder en los supermercados pero ya sabemos que cualquier lugar donde ponga un pie la bruja no puede ser ni medio normal), que si ahora tiene que  volver a quitarse la ropa de ser humano decente y volver a disfrazarse de ama de casa ejemplar… Más bla, bla, bla. Más cansinez destilando por todos sus poros.

A la próxima, yo me pido ir con el consorte. Así me libro un rato de las quejas de este ser deprimente que comparte casa conmigo.

Prrrrrrr.

P.S. Hay una perrita que necesita la ayuda de todos nosotros. Seguro que conocéis a Irene, la tutora legal de Umpa Lumpa. Pues la perrita de su tío está malita y nos necesita. Tenéis toda la información aquí 

P.S. 2: La bruja siempre me pilla de secretario. Me pide que os recuerde a los despistadillos que está de sorteo y que aún tenéis tiempo de apuntaros hasta el próximo jueves a las 23:59 horas. Hacedle caso y pinchad aquí, que es muy pesada.

viernes, 1 de marzo de 2013

Quincuagésimo séptimo premio: A una gran bloggera


El 5 de enero, mi buena amiga Imara Black, del blog "African Roots" me concedió este premio hecho por ella misma. Me encanta recibir premios tan originales a la par que bonitos… Si no fuera porque soy negada para todo lo que tenga que ver con el diseño yo también me dedicaría a crear uno algún día.


No ha puesto condiciones, ni penitencia. Ni nada. Sólo lo ha entregado a tres blogs de los que, dice, no se despega… Sin pedir nada a cambio, como es propio de ella.

Así que sigo sus pasos y le voy a entregar el premio a:


- Drew


Porque tampoco me despego de ellas.

Muy feliz fin de semana.

P.S. Os recuerdo que estoy de sorteo. Para quienes no os hayáis apuntado, podéis hacerlo aquí