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martes, 14 de mayo de 2013

Ustedes Dirán XXXVIII: Cuando decimos “ahí” es… “ahí” (sugerido por Inmagina)


Mi querida Inmagina, que es un poco diablilla, me propuso hace un tiempo que os hablase de este anuncio. Es de esos a los que he dado mil vueltas sin saber por dónde pillarlos por lo desagradable del asunto, así que lo he ido dejando pasar.

Pero como a vosotros no puedo negarme porque soy una pusilánime, hoy me atrevo y os lo describo para vuestro deleite.

Hay una madre sentada en la cama limándose tan tranquilamente las uñas cuando llega su hija adolescente, se tumba a su lado y le pregunta con vocecilla inocente : “Mamá, ¿tú con mi edad tenías picores? Ya sabes… Ahí”.

Eso, eso. ¿Para qué vamos a hablar claramente si molan mucho más los eufemismos? Yo soy su madre y le digo “¿Ahí, dónde?” o directamente le doy un bote de piojicida y, ante sus protestas, me haría la loca y respondería “Ah, yo qué sé… Si hablas en clave…”.

La madre, sin embargo, la entiende a la primera, con ese sexto sentido que sólo tienen las madres y le dice “A tu edad y a la mía” y le da un tubito de crema que no saca del botiquín como la gente normal. Ella lo guarda en la mesita de noche, que es donde se supone que deben estar los medicamentos. Así que le da el tubito con la promesa de que eso le aliviará sus picores “ahí”. A mí lo que me sorprende es que, si esta señora lleva toda la vida con picores “ahí” tal vez debería hacérselo mirar. Que una cosa es un hecho puntual y otra estar embadurnándote “ahí” con la cremita de marras día sí y día también. Vamos, digo yo…

Al rato, la chiquilla asoma la cabeza desde la puerta y comenta sonriente “notas cómo desaparece”. Espero que se refiera al picor porque con lo dada que es esta muchacha a andarse por las ramas lo mismo es que le ha desaparecido… lo de ahí.

P.S.1: Ya sabéis que podéis mandarme vuestras sugerencias para ser protagonistas en esta sección.

P.S.2:  Si no os habéis apuntado a la lluvia de regalos, tenéis tiempo hasta mañana pinchando aquí (que no "ahí").

lunes, 13 de mayo de 2013

Crónicas Felinas XLII: De burlas y ulteriores venganzas


Marrameowww!!!

Algo muy extraño me sucedió hace unos días. La bruja y el consorte me encerraron un momento en el baño. Yo no entendía muy bien la razón porque uno, de natural, es muy limpito y no me entraba en la cabeza que se tratase de una indirecta para que me aseara.

Comencé a sospechar que se trataba de otra cosa cuando empezaron a llegar a mis pabellones auriculares toda clase de sonidos desagradables. Era como la aspiradora pero mucho más a lo bestia. Más tarde descubriría, por una conversación entre la bruja y el consorte, que el aparato que emitía el ruido infernal se llama “taladro”.

Cuando me liberaron de mi cautiverio y cuando me apresté a salir cual Conde de Montecristo, ¿qué me encontré?

Pues a un gato negro igualito a mí. Pero igualito, igualito. Lo miro, me mira; me muevo para un lado, se mueve para el mismo lado; le bufo, me bufa. Todo en una perfecta sincronización.

Me acerco al mismo tiempo que él y, cuando estiro la zarpa para tocarlo en un acto de valentía, me doy contra un cristal. Ahí no hay gato ni hay nada. Miro por un lado, por otro y sólo hay un cristal. Al ratito me di cuenta de que debía tratarse de algo similar a otro cristal que hay en el baño, donde también parece haber un gato pero no hay nada. Es como una ilusión óptica. Magia y misterio.

La bruja y el consorte estuvieron riéndose varios días de mi inocencia felina pero he visto la oportunidad de vengarme ya que Ferny, el gato de Eva me ha chivado que la bruja confesó el otro día haberse pasado de parada de Metro cuando volvía del trabajo a casa. Ahora el que se ríe soy yo. Ya hay que ser tonta para perderse en un trayecto que hace cinco días a la semana…

Prrrrrrr.

P.S. La bruja siempre dándome recados… Dice que os recuerde que, si no os habéis apuntado a la lluvia de regalos, tenéis tiempo hasta este miércoles pinchando aquí 

viernes, 10 de mayo de 2013

Septuagésimo segundo premio: Yo soy cani, cani cani cani




El pasado 15 de marzo, mi queridísima Mandarica, del blog “Mi YO contra el mundo” hizo entrega a varios bloggers (yo incluida, no vayáis a pensar que lo he robado) de este premio tan divertido que me va a hacer sacar lo peorcito de mi persona. Tengo que convertirme en cani por un día para hacerme acreedora al premio. Por Mandarica hago lo que sea, así que allá vamos.

Las condiciones son:

1.- Colocar el logo del galardón en el blog. Hecho.

2.- Recordar el blog del que es original este premio y enlazarlo. Hecho también.

3.- Contestar a las preguntas que se plantean.

4.-  Conceder el premio a entre 3 y 10 blogs enlazando a las entradas que os han inspirado para dar el premio.

¡¡¡A por las preguntas!!!

1.- Ola kase? Eres kani o k ase?: sOy sHa ahHhLtEHhHR rEsHuLoNaH, PrEhMoHhH!!!

2.- ¿Cuál es tu libro de cabecera?: Ha MiH cAbEsErAh No Le PaSa NáH. TeNgO uNo Tó GoRdO pA lA pAtAh De La MeSaH.

3.- Un cani, ¿nace o se hace? ¿Requiere mucho esfuerzo?: Un CaNih NaSeH. Es Un SeNtImIeNtOh. UnAh bOkAsIóN.

4.- ¿iyo, tiene un euro?: TeNgOh a tOs mIs pRemOh eJpErAnDoTeH sI nO tEh PiRaS Lla, sOh pEsAoO.

5.- En la vida real, ¿cuál es tu parte más cani?: Ay, en la vida real. Puedo escribir como la gente. Gracias por esta pregunta. Pues no sé. Tengo un tatuaje, que no sé si cuenta. También tengo ropa de Pimkie.

6.- ¿Qué le preguntarías a un cani de verdad?: Cómo no se les va el día entero en escribir. Eso de alternar mayúsculas, minúsculas y meter haches sin sentido me está costando  un triunfo.

7.- ¿Cuál es tu canción cani preferida?: EsTahhhh  (BaNdAh sOnOrAh dE mI PeLih FaBoRiTah)

8.- Cuenta la anécdota más cani que hayas visto o vivido: ¿Vuelvo a ser yo otra vez? En el Metro escuché una conversación telefónica donde una mujer estaba indignada porque alguien la había acusado de acostarse con El Sergio. Luego comentó algo de que una tal Deborah iba a tener un vis a vis con un tal Johnny y que a ver si le metía algo porque estaba el pobre desesperadito. Textual. No sé si ella le tenía que meter algo en la cárcel o si… Bueno, es igual. La chica estaba en el andén de enfrente y aun así la escuchaba hablar. Hasta me dio pena que llegase mi Metro porque la cosa estaba entretenida.

Vale, ahora lo tengo que pasar. Voy a hacer un poco el cabra pero es que las entradas canis que recordaba ya han sido todas premiadas así que se lo voy a dar en exclusiva a Sergio DS por esta entrada

Sed felices y a pasar buen fin de semana. Ah, y si no os habéis apuntado a la lluvia de regalos, ya sabéis...

jueves, 9 de mayo de 2013

¡¡¡¡Lluvia de Regalos!!!!


El pasado 21 de enero me convertí una de las flamantes ganadoras de la lluvia de regalos que convocaba Irene y Mis Tortuguitas aquí

Pues bien, la semana pasada, el cartero llamó a mi puerta. Ay, qué ilusión, ¡¡¡paquetito pa´ la Álter!!! He de confesar que yo aún estaba en la cama cuando vino (es que estaba de vacaciones, oye), así que fue el churri el encargado de recibirlo e informarme cuando me vio aparecer en el pasillo con las pestañas enredadas y pelos de psicótica.

Aquí os muestro los regalitos, en cuya elaboración participaron la propia Irene, su madre y Saioa, su tortuguita mediana. También incluyó una cartita preciosa de su puño y letra, en una hoja de mi gata favorita en el mundo mundial. Muchísimas gracias, Irene. Os lo habéis currado todas muchísimo:

Todos los paquetitos antes de ser abiertos.



Pulserita amarilla y llaverito hechos por Irene. Pulserita verde con cruz hecha por su mami y pulserita marrón con bolita hecha por Saioa.



Ojo al detalle de la tortuguita...


Pues ni que decir tiene que estoy encantada con todos estos regalitos. El llaverín ya va conmigo siempre que salgo de casa y para las pulseritas estoy esperando ocasión, que con esto de que he estado de vacaciones (¿os he dicho ya que he estado de vacaciones?), no es que me haya emperifollado mucho.

Por si no sabéis en qué consiste esto de la lluvia de regalos, yo os lo explico en un momentito. Ahora que me han llegado los míos, tengo que hacer una nueva lluvia de regalos y, a quien le toque, una vez que le llegue mi envío (ni soñéis con un DIY, os lo digo desde ya) hacer otra lluvia y así. Vamos, que la idea es que rulen regalitos por ahí a lo loco.

Podéis apuntaros en este post hasta el próximo miércoles 15 de mayo a las 23:59 horas. El jueves 16 publicaré la listica por si hubiese anomalías que podréis comunicarme hasta el miércoles 22 y realizaré el sorteo el jueves 23 por Sortea2 o Mr. Random o alguna cosa de estas.

Para apuntaros sólo me tenéis que dejar un mail de contacto y ya.

Pues hale, hale, a apuntarse, que los días vuelan!!!


miércoles, 8 de mayo de 2013

Anuncios Pesadillescos XLIX: Hay gente que se traga cualquier cosa


La acción comienza en una fiesta. Parece ser una boda pero esto son sólo imaginaciones mías. Vemos a una pareja sentada en una mesa. Al hombre le sale fuego de la camisa. Uno puede llegar a pensar que se ha acercado demasiado a la vela del centro de mesa y está comenzando a arder en llamas pero no, parece que es ardor de estómago.

La mujer le dice que ella toma unos sobrecitos con un líquido blanquecino de aspecto sumamente desagradable. Para fijar bien en nuestras mentes el nombre de la marca, la conversación sucede más o menos así:

- Yo tomo "Ardoril".

- ¿"Ardoril"?.

- Sí, "Ardoril".

No sea cosa que nos despistemos y no nos vayamos a enterar de cómo se llama ese néctar tan delicioso.

El caso es que el hombre parece quedar convencido con eso. Para qué vamos a andar preguntando si tiene contraindicaciones o mirando qué componentes tiene. Nada, nada. Me dicen que lo toman, pues yo no voy a ser menos. P´adentro.

Nuestro pobre ser aquejado de ardores vierte en su boca el contenido del sobrecito y de dentro salen unos mini-bomberitos blancos (me recuerdan a los Minimals. ¿Os acordáis de esa especie de gambas que comprabas en sobrecitos para que cobrasen vida en una pecera?), con manguera y todo, al tiempo que suena una alarma. Sin perder tiempo, se deslizan por las paredes estomacales poniéndolo todo perdido de líquido blanco.

El asunto parece funcionar porque dicen que crean una balsa protectora en el estómago y, cuando nos vuelven a mostrar a nuestro protagonista, ya no parece que vaya a salir ardiendo y tiene cara de empezar a pasárselo bien. Hasta se anima a sacar a bailar a su pareja. Pone cara de ser Fred Astaire y hasta acompaña el baile cantando la canción (o eso parece. Gracias al cielo, el audio está cortado en ese momento) pero, por una extraña razón, se mueve a un ritmo distinto que el resto de parejas que se dedican al noble arte de la danza en la pista.

En conclusión. Nunca he tenido ardor de estómago pero, si alguna vez me sucede, compraré otra marca. Paso de que unos bomberitos anden paseándose por mis entrañas.