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jueves, 8 de mayo de 2014

Nonagésimo quinto premio: Molo mucho pero no entiendo ná



Pues sí, hoy debería tocar chorrada aleatoria pero, como ya os dije la semana pasada, estoy más liada que la pata de un romano, así que aprovecho para  poner en la vitrina este premio que me entregó Mis Mellis el pasado 24 de abril.

Como veis, el premio se llama “Este blog sí que mola” así que, por si acaso teníais dudas de si este blog molaba o no, que sepáis que ahora cuenta con un certificado oficial de “molaridad”. No tiene preguntitas ni tengo que contar cosas sobre mí ni hacer el pino puente ni nada. “¿Entonces qué es lo que no entiendes, batracia?”, os preguntaréis.

Pues que no haya que responder preguntas no significa que no tenga normas, y son éstas:

♥ Agradecer a la persona que te premia.
♥ Visitar a los premiados.
♥ Visitar el origen del premio en unasonrisaparamama.com
♥ Nominar 5 blog que te gusten
♥ Explicarles las normas (puedes hacer un copia y pega)

Y no lo entiendo bien. Lo de agradecer sé hacerlo: ¡¡Muchas gracias, Misme!! Qué maja y resalá eres aquí y en Ciudad de Donde Eres…

Vale, cumplido.

Pero… ¿visitar a los premiados? ¿A mis premiados o a los premiados de Misme? Y encima me dicen que tengo que explicar las normas. Pues vamos apañados… Bueno, pues ya visitaré tanto a la creadora del premio como a los nominados de Mis Mellis. Como sabéis, programo las entradas con antelación y no es plan de ir a visitar como la de la lejía, diciendo “Vengo del futuro”. Lo mismo le da un jamacuco a alguien y no es plan.

Pues hala, nomino a cinco blogs que molan y cada cual que entienda las normas como quiera:


Pimiento y Tomate, de su blog homónimo

Mandarica, de “Mejor será que corras

David de “Kassius9

Naar de “Tirando pa´lante


A ver si lo entendéis mejor que yo… ¡Buen finde!

miércoles, 7 de mayo de 2014

Ganador del Premio al Anuncio más Pesadillesco del Año

¡¡¡Y llegó el gran día en el que conoceremos, por fin, al galardonado con el PAPA 2014!!!

Tras el recuento meticuloso de votos, informo que la cosa estuvo reñida entre "De tampones: Mi mente no está preparada para esto"  y "De lotería de Navidad: Que vuelva el calvo, por favorpero, finalmente, por una diferencia de apenas dos votos, podemos anunciar con emoción que el flamante ganador del PAPA 2014 es para:

De lotería de Navidad: Que vuelva el calvo, por favor

¡¡Enhorabuena al anuncio ganador!! He aquí tu galardón, que paso a colgar también en la entrada original:



Seguro que sus creadores están de lo más orgullosos.

Me despido emocionada dándoos las gracias por haber participado como jurado. Sin vosotros, esto no hubiera sido posible. Snif..

martes, 6 de mayo de 2014

Ustedes Dirán LXXXIV: Publicidad del sol naciente (sugerido por Zum)

Mi  encantadora Zum me propuso hace ya algún tiempo que destripase algún anuncio japonés.

El tema me ha llevado cierta labor de investigación porque una no se dedica a bucear en la red a la búsqueda de estas cosas (aunque, viendo las perlitas que me he encontrado, creo que voy a tener que hacerlo más a menudo).

He encontrado de todo. Desde un tío disfrazado de perro bailando para animar al niño de la casa y ofreciéndole lo que creo que es un consomé (es complicado saber qué leches anuncian) hasta unos seres extraños que captan acólitos para una secta donde comen caramelitos (o algo así. Yo qué sé), pasando por gente que come chicle al tiempo que baila danzas tribales con una especie de mascotas de baloncesto. Rarísimo, todo.

Ante tal avalancha de imágenes surrealistas, me costó lo mío decantarme por uno pero, cuando lo vi, supe que éste era el mío.

Es un anuncio de insecticida donde un tío con traje amarillo nos enseña el bote de producto y nos dice vete a saber qué desde detrás de un mostrador sobre el que se desplazan unas cuantas cucarachas falsas. Se sabe que son falsas porque van adelante y atrás, adelante y atrás…   Rocía con el invento a las cucarachas raras, da unos grititos agitando una mano en el aire (creo que dice algo como “por fin os habéis ido a tomar por saco, malditas”)  y sale a un callejón tarareando no sé qué cuando, de repente, el hombrecillo se pone a dar saltitos muy raros (creo que estudió en la misma escuela de danza a la que acudió Jim Carrey cuando hizo La Máscara) y realiza movimientos pélvicos con los que supondrá que las mujeres van a caer desmayadas como en las mejores épocas de Elvis Presley, al tiempo que continúa atacando con su poderoso veneno a unas cucarachas de plástico sujetas con palitos o con alambres (no he alcanzado a verlo bien pero se ve claramente que eso lo está moviendo alguien). Sigue bailoteando y hasta la tapa de un cubo de basura le sirve de implemento para reforzar el show, utilizándolo como escudo al tiempo que lo agita en el aire. Pero nuestro personaje amarillo (por el traje, digo) no sólo baila, sino que canta (o grazna) algo como Buri Burí, que repite hasta el hartazgo. Tal vez sea la marca del insecticida… Es que tengo el japonés oxidado, sabréis disculpar. Tendría que haber visto “Humor Amarillo” en versión original.

Por cierto. Después de escribir toda esta parrafada he visto que en Tú Tubo hay cierta polémica en cuanto a si el anuncio es japonés o koreano pero, como comprenderéis, así se va a quedar. No voy a ponerme ahora a buscar otro anuncio ante la duda de estar cometiendo un error a la hora de aplicarle un gentilicio al anuncio. Si os preguntan, este spot es japonés de toda la vida.


Que sí, que os lo pongo. Esta vez voy a ser buena. A disfrutar:

lunes, 5 de mayo de 2014

Crónicas Felinas LXXXIX: Se aceptan mimitos

Marrameowww!!!

Os escribo esta semana en un estado de convalecencia y hartazgo que no es ni medio normal. Resulta que el martes me puse malo de la barriguita y allá que me llevaron al veterinario. Desde entonces, me han estado llevando casi todos los días (a excepción del jueves y el viernes, que me salvé por ser festivos).

Ya he perdido la cuenta de la cantidad de pinchazos que se ha llevado mi cogote y, es ver el transportín y echarme a temblar. Juro que yo me resisto haciendo toda la fuerza que puedo con las patas traseras pero la bruja conoce unas técnicas de placaje que ya las quisieran para sí los porteros de discoteca y no hay manera, oye. Al final la muy asquerosa siempre se sale con la suya y me mete en ese trasto infernal para llevarme a ese antro de tortura. A veces me lleva ella y otra me lleva el consorte pero el resultado siempre es el mismo: pinchazo al canto.

Parece ser que hay una pandemia en el barrio porque ya nos hemos encontrado en la veterinaria con más gatitos y perritos aquejados de la misma dolencia. No sé si a ellos les pincharán tanto como a mí o si es sólo en mi cuerpecito donde los veterinarios se han decidido a practicar su arte como banderilleros pero me están dejando como un colador y estoy más que harto. A ver si me recupero pronto y no tengo que ir al veterinario en una buena temporada aunque, ahora que lo pienso, el tiempo está empezando a ser más caluroso y recuerdo que cuando el tiempo es caluroso siempre me llevan a pincharme otra cosa (vacuna, creo que la llaman).

Aunque esto de estar medio pocho también tiene sus ventajas, no os creáis. Me están dando de comer unas latitas riquísimas (y carísimas, según he logrado escuchar no sin cierto regocijo por mi parte) y todo son mimos y atenciones. “¿Cómo está mi pequeñito?” “¿Quieres jugar?” “¿Quieres acurrucarte aquí?” “¿Quieres agujerear el sofá?”. Vale, esto último no me lo han ofrecido pero al tiempo. Sólo es cuestión de poner una cara que me haga parecer aún más desamparado y seguro que termino consiguiendo mi objetivo.

Lo dicho, que estar malito es un rollo pero siempre se puede sacar alguna ventaja de la enfermedad. Por cierto, si os doy algo de penita, siempre se acepta que me enviéis juguetes. Aceptaría también comida pero como la bruja y el consorte tienen que seguir órdenes estrictas de no darme de comer nada más que las latas carísimas, lo más seguro es que la comida no pasase la censura.

Ya os seguiré manteniendo informados de mi estado de salud y del estado de salud mental de mis humanos, que tienen que levantarse en mitad de la noche a darme una latita y esto está mermando considerablemente sus ya débiles facultades mentales. Con un poco de suerte, conseguiré convencerles de que me dejen agujerear el sofá más pronto que tarde.

Prrrrrr.

jueves, 1 de mayo de 2014

Haciendo amigos

No entiendo el éxito de Richard Clayderman. Ya está. Ya lo he dicho. Qué a gusto me he quedado. Tal vez con este post pierda seguidores o tal vez hordas de fans de Richard Clayderman le pongan precio a mi cabeza y me esperen en la puerta de mi casa o a la salida de mi trabajo, dispuestas a lincharme. No hay dolor; tenía que quitarme este peso de encima.

Es que no me entra en la cabeza eso de coger temas de Céline Dion o de Whitney Houston e interpretarlas al piano. Esas canciones valen algo por la voz de quienes las interpretan. Si les quitas la letra se quedan en nada y sólo valen para dormirse. Que si el hombre compusiera no tendría yo nada que objetar (que para gustos, colores, oye) pero es que así no puedo ni llamarlo músico. Lo dejo en “arreglista” y va que se mata. Y esos pelos que me lleva, que ésa es otra. Se ve que es la moda entre los pianistas de este siglo. ¿Cómo olvidar al que acompañaba a José Manuel Parada en “Cine de Barrio”? El mismo estilismo. Me hace sospechar que a lo mejor puedan pertenecer a alguna logia dispuesta a hacerse un día con el control mundial y nosotros aquí tan tranquilos, sin ser conscientes de la amenaza que se cierne sobre nosotros en forma de música soporífera.

Hoy reconozco públicamente que ese tipo de musiquillas me causa aversión. Recuerdo que, de pequeña, cuando oía algo de ese estilo en la radio, le decía a mi madre que sonaba igual que el aparcamiento de El Corte Inglés. Por lo visto, a mis siete años, “música de aparcamiento” era una categoría musical en toda regla, como quien dice “música de cámara”. O sea, que se ve que desde mi más tierna infancia estos arreglos musicales me daban  urticaria.

Y por si viene luego mi madre a chincharme, antes de que lo diga ella, lo digo yo. Confieso que fui muy fan de Kenny G.

(Espacio dejado deliberadamente en blanco para que os carcajeéis un rato)
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(¿Ya?)
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(Venga, ya. Se terminó el cachondeíto. Paso a dar mis explicaciones).

Pero Kenny G no es lo mismo. Primero porque compone sus propios temas sin andar versionando a nadie , segundo porque el saxofón siempre es otra cosa y tercero porque nunca he escuchado a Kenny G en el aparcamiento de El Corte Inglés y, por supuesto, nunca he escuchado nada suyo como cortina musical de algún Power Point hortera plagado de fotos de la naturaleza y frases de Paulo Coelho que haya recibido (y han sido unos cuantos).

Presidente/a del club de fans de Richard Clayderman: No trollees mi blog, que eso está muy feo. Arriba está mi correo para que me pongas a caer de un burro. ¿Quién sabe? Lo mismo nos hacemos amigos/as por correspondencia. Querer asesinar a alguien es una ocasión tan buena como cualquiera para forjar nuevas amistades. 

P.S. Recordad que tenéis hasta el próximo martes a las 23:59 para votar el anuncio más pesadillesco del año pinchando aquí